DE PRIMERA MANO

De Primera Mano

… ¿Y ahora qué sigue?

Por Francisco Javier Ruiz Quirrín

Lunes 14 de Enero del 2013

QUIERO decirles una opinión sobre la movilización de los hermosillenses. Es una apreciación personal basada en algunos acontecimientos históricos de los últimos 35 años.

Muchos sabemos las dificultades para que un hermosillense salga a la calle a manifestarse. Que yo recuerde, en fines de los años setenta e inicios de los ochenta, miles de pobladores de la capital de Sonora salieron a las calles a protestar por el excesivo pago en los recibos de luz.

Unos pocos años antes, había manifestaciones estudiantiles derivadas de las luchas internas de la Universidad de Sonora, cuyo número podría haber rebasado los diez y doce mil estudiantes.

Aparte de ellas y de las sabidas enormes concentraciones las noches del 15 de Septiembre en la Plaza Zaragoza o las concentraciones de gente traída ex profeso para mítines políticos, no recuerdo otras movilizaciones ciudadanas masivas en Hermosillo.

Por eso es que deberán registrarse las concentraciones extraordinarias históricamente de los últimos dos domingos en la “exnaranjera” y hermosa ciudad capital.

El domingo 6 de este Enero se reunieron –según las múltiples crónicas- entre cinco y ocho mil quinientos automóviles, todos convocados por las redes sociales para protestar por el cobro del regreso de la tenencia vehicular contemplado en la nueva Ley de Ingresos aprobada por los diputados locales en el Congreso del Estado.

Y ayer domingo, la presencia de miles de ciudadanos –seguramente todos parte de ese 14 por ciento del total de sonorenses obligados a pagar el mencionado impuesto-, fue realmente impactante.

Y la referencia es Hermosillo, lugar donde vivimos, pero las manifestaciones fueron simultáneas en varias de las más importantes ciudades del Estado.

Me pregunto, ¿qué sigue ahora?

El gobernador Guillermo Padrés Elías ha dedicado buena parte de sus intervenciones en palacio y en varias cabinas de radio y televisión a reiterar que no habrá marcha atrás en esa iniciativa que envió al Congreso en su momento, a pesar de ser consciente de lo impopular de la medida.

“Prefiero recibir todas estas críticas ahora, que años más delante me reprochen el haber dejado a Sonora quebrado. Estos convencido de estar haciendo lo correcto”. Ha subrayado.

¿Y en el Congreso del Estado?, ¿podría darse alguna reacción a estas protestas multitudinarias?

Bueno, de parte de diputados del PAN, los dos del PANAL y de la dama representante del PRD, se esperarán sólo palabras de apoyo al Gobernador, pero ¿y de los diputados del PRI y del representante del Partido Verde?

Descontamos al diputado perredista Carlos Navarro López, quien votó en contra del regreso de los impuestos en cuestión y hasta está proponiendo ahora que se dé marcha atrás en los acuerdos del Congreso en ese sentido.

Del resto de los legisladores, es probable que en las próximas horas se anuncie que interpondrá una controversia constitucional en contra de la Ley de Ingresos 2013, aunque debiéramos anotar que si está tan débil la argumentación que exhiban como en el caso de sus protestas legales contra la imposición del nuevo presidente del Supremo Tribunal de Justicia, el engaño a Juan Pueblo pudiera no tener perdón para el PRI.

La política en estos días en Sonora, está en etapa de redefinición con sus actores.

Ya apareció una representante de jerarquía tricolor –la senadora Claudia Pavlovich Arellano- criticando en un desplegado severamente al Gobernador por haber regresado los mencionados impuestos.

Es importante entonces subrayar que las miradas de los miles de protestantes que se han animado a salir a las calles de manera inusitada en Hermosillo y en el resto de la entidad, estén ahora esperando una respuesta más sólida y más crítica de quienes aparentemente pudieran abrazarlos desde sus grandes cargos públicos.

Es hora de que la política haga su trabajo. Como siempre, habría que establecer la expectativa ante la inseguridad de operadores políticos eficaces.

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