DestacadaPrincipales

Hermosillo creció sin planificar áreas verdes

Las autoridades y expertos reconocen que Hermosillo va tarde a atender la problemática de reforestación, sin embargo buscan establecer un proyecto para fijar un “cinturón verde” alrededor de la mancha urbana

Por Javier Flores

La falta de un plan integral de desarrollo urbano con medidas de impacto ambiental, la rápida expansión territorial de la ciudad, así como la escasez de agua, fueron los principales factores para que poco a poco Hermosillo se quedara sin suficientes áreas verdes, coincidieron titulares de dependencias municipales e investigadora de la Universidad Estatal de Sonora (UES).

La advertencia de organismos internacionales sobre los efectos negativos que ocasiona el no contar con suficientes parques y áreas verdes en ciudades de mediana y alta población, ya eran temas que se atendían en diferentes partes del mundo desde el año de 1970, por lo que la activista e investigadora en temas de impacto ambiental por la UES, Maribel Pallanez Murrieta, asegura que es un problema que en Hermosillo no se previó ni se atendió en su debido momento.

Por su parte, el titular de Servicios Públicos Municipales (SPM) y la directora del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), Norberto Barraza Almazán y Guadalupe Peñúñuri Soto, respectivamente, nos platicaron algunas de las actividades que se encuentran realizando con el apoyo de la sociedad civil y empresarios para mitigar un poco los efectos en dicha problemática.

Se expandió sin estrategia

Norberto Barraza, titular de Servicios Públicos Municipales, están rescatando los parques y camellones.

Los tres entrevistados coincidieron en que el principal factor que incidió en la paulatina deforestación en la capital sonorense se debió a una mala planeación urbana, la cual no contaba con las Normas Técnicas de Infraestructura Verde y el Manual de Lineamiento, pero además, no se supo aprovechar áreas prioritarias de forestación y creación de inmobiliario y viviendas que evitara la expansión de la ciudad.

Guadalupe Peñúñuri Soto aseguró que dentro de la ciudad existen casas en abandono, baldíos y terrenos desocupados, que sumados representan un 50% de superficie y que éstos pueden ser aprovechados para la construcción de infraestructura verde, así como de viviendas, sin la necesidad de que Hermosillo se siga expandiendo a las periferias.

“Ya estamos trabajando con la Agencia de Cooperación Alemana haciendo un estudio de las zonas prioritarias en donde se necesita implementar infraestructura verde, esto para garantizar la filtración de agua hacia los mantos acuíferos”, apuntó.

Pero además, otras de las consecuencias que se presenta cuando una ciudad crece hacia afuera, en vez de crecer y desarrollarse hacia dentro, es que se hace más costosa para el Ayuntamiento, ocasionado que técnicamente sea imposible la operación para garantizar los servicios básicos a la ciudadanía, manifestó Norberto Barraza de Servicios Públicos Municipales en Hermosillo.

“Cuando existe un desequilibrio entre el aumento de la extensión territorial y el crecimiento de la población ocurre que luego no alcanza el presupuesto para poder garantizar ni siquiera un eficiente servicio de la recolección de basura, pues las rutas se vuelven cada vez más extensas, por tal motivo veo favorable que primero se aprovechen bien los espacios que no han sido ocupados dentro de la ciudad”.

Dra. Maribel Pallanez, activista e investigadora en temas de impacto ambiental por la Universidad Estatal de Sonora.

Por su parte, la doctora Maribel Pallanez Murrieta, opinó que la descontrolada expansión de la ciudad se debe a que el Gobierno no dispone adecuadamente los espacios para que los hermosillenses de bajos recursos puedan obtener un terreno donde construir.

“Es curioso como los ayuntamientos hacen las cosas al revés, por un lado, dejan que las personas de escasos recursos se asienten en las periferias, luego, ante las exigencias de esos mismos ciudadanos (con justa razón) por obtener los servicios básicos, los ayuntamientos terminan accediendo las demandas; es así como tradicionalmente han surgido muchas colonias en Hermosillo expandiéndose la ciudad sin plan alguno”.

Cinturón Verde

Luego de que la semana pasada se llevara a cabo en Hermosillo un foro sobre Economía Circular promovido por la red Urbelac —organización creada para el intercambio de experiencias en temas de desarrollo sustentable— la directora de IMPLAN, Guadalupe Peñúñuri, dijo que en el intercambio de ideas entre su dependencia y expertos que participaron en el evento, surgieron ideas interesantes.

Una de los principales proyectos y que el IMPLAN ya adoptó en sus planes de acción, está la de construir un cinturón de área verde alrededor de toda la ciudad para ayudar a la mitigación del cambio climático y la contención de las partículas de polvo que provienen de las Costa y entran a la ciudad, además de que serviría como límite de demarcación para que la ciudad ya no siga expandiéndose.

“La construcción de este cinturón verde es un proyecto que ha tenido mucho éxito en la ciudad de Cuenca, Ecuador, y que expertos de ese país nos recomendaron como una viable solución para reducir notablemente las partículas de polvo y revertir las islas de calor en la ciudad. La idea es que ellos no asesoren y nos expliquen cómo fue que ellos lo implementaron en su ciudad y nosotros a cambio les ayudemos a crear normas y manuales de lineamientos para infraestructura verde porque dijeron no tener en su país”.

Adopción de camellones

Otra de las dependencias que han estado actuando en pro de la recuperación de las áreas verdes es la de Servicios Públicos Municipales que lidera Norberto Barraza, puesto que ya son 175 camellones que han sido adoptados por diferentes organizaciones, empresas y familias para su mantenimiento y forestación de los mismos.

Guadalupe Peñúñuri, directora de IMPLAN, abunda sobre el plan del “Cinturón Verde” para la ciudad.

Además, también se ha implementado la estrategia de que familias le entren a la campaña de adopción de parques en las colonias populares, dicha dinámica consiste en que las personas que quieran hacerse cargo del mantenimiento básico del algún parque (libre de basura, podar y regar árboles) el gobierno les ponga la herramientas, dicha tarea tendría como incentivo el no pagar sus recibos de agua ni tampoco el predial.

Barraza Almazán detalló que hasta el momento han entregado 169 parques de 900 que existen en la ciudad, por lo que exhortó a la ciudadanía a que se animen a colaborar y procurar a tener limpia la casa de todos los hermosillenses, que es la ciudad misma.

“Para adoptar un camellón o un parque es muy fácil, es cuestión de comunicarse con nosotros al teléfono 6622 040376 y nosotros vamos hasta donde se encuentren para ponernos de acuerdo”.

La forestación se puede mejorar

La investigadora en Ecología por la Universidad Estatal de Sonora, Maribel Pallanez Murrieta, lamentó que los viveros que existen en la entidad, tanto de privados, como del Gobierno e Instituciones de Investigación, no cuenten con la germinación de plantas endémicas, lo que ha ocasionado que las organizaciones ambientalistas y de reforestación tengan que recurrir a sembrar plantas que no pertenecen a la región y a largo plazo afectan el ecosistema.

“Es hasta veces contradictorio como las dependencias de gobierno recomienden la plantación de árboles endémicos y que a la vez son ellos mismos en sus respectivos viveros los que no estén aportando este tipo de plantas”, señaló.

Mencionó que el IMPLAN ya cuenta con un listado de la flora que más conviene para reforestar, pero que aun así se observa con mayor frecuencia la plantación de árboles como el Olivo, Neem y el Eucalipto, que tienen la característica común de ser árboles que requieren grandes cantidades de agua, además de que no dejan que otras plantas crezcan alrededor de ellos, y, lo más grave es que su raíz no se profundiza como la de un Mezquite, sino que se extiende horizontalmente dañando los camellones y el pavimento.    

Por otra parte reconoció el esfuerzo de las distintas organizaciones que semanalmente dedican su tiempo para la reforestación de la ciudad, no obstante, mencionó que esos esfuerzos podrían ser más eficientes y verse los resultados en menor tiempo si logran coordinarse bien y si alguien toma la batuta dirigir dichas actividades, ya que no nada más se necesita saber qué tipo de árbol plantar, sino también en qué lugar, ya que también es necesario saber la calidad del suelo.