Vórtice

Vórtice | Más allá de la visita de AMLO a Estados Unidos

“La visita de AMLO no fue por el T-MEC, sino para servir a los fines electorales de Donald Trump”

Por Dr. Jorge Ballesteros

¿Qué significa esta visita de AMLO a Trump en plena pandemia? (acabábamos de llegar a 33 mil muertos), pues significa ni más ni menos, que López Obrador, a pesar de todas sus balandronadas no se manda solo. Trump le ordena a López Obrador que se traslade a los Estados Unidos para utilizarlo como señuelo para captar los votos de la comunidad mexicana en aquel país que es la nada despreciable cifra de 34.6 millones.

Empieza el circo, López Obrador para justificarse, dice que su visita obedece a la ratificación del Tratado de Libre Comercio, que por cierto ya se había firmado el 30 de noviembre de 2018 por Enrique Peña Nieto, Donald Trump y Justin Trudeau, en el marco de la cumbre del G-20.

Para simular austeridad y humildad ante el pueblo, deja sus 12 camionetas blindadas de lujo en las que diariamente se traslada y llega en un modesto auto Jetta, con placas falsas por cierto, que corresponden a una camioneta, ante las burlas en las redes las arreglaron después. Esto es atole con el dedo, para su público ignorante, que no lee, ni investiga y que se traga todas las mentiras de este tipo.

Por cierto,  en las camionetas los que llegan son la comitiva que lo acompañaron a los Estados Unidos y los cuales abordaron una Aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana, AMLO por su parte, se sube a un vuelo comercial para simular austeridad y que hace escala en Atlanta, pues el vuelo anterior lo perdió por que al ir al aeropuerto, había un bloqueo en periférico de médicos y enfermeras que reclamaban equipo de protección  para el Covid 19, que nunca les llegará, pues el presidente gasto el dinero en programas clientelares electoreros.

Tras cuatro meses, de negarse a usar el cubre bocas, por primera vez el presidente Andrés Manuel López Obrador se lo puso para viajar a Estados Unidos en una aerolínea comercial, y esto a pesar de que él y el Dr. de escritorio López Gatel se la pasaron diciendo que el cubre bocas no servía para nada.

En el aeropuerto, el pueblo bueno y sabio lo despidió con los gritos de: ¡Adiós cacaaas… cacas, cacas, cacas…  adiós cacaaas…  cacas, cacas, cacas… no vuelvas nunca!  mientras que con el ceño fruncido, y la mirada torva e iracunda, López Obrador rodeado de un fuerte contingente de soldados de la Guardia Nacional, abordaba el avión comercial que lo llevaría a los Estados Unidos a cumplir con  la orden de Trump.

Por cierto, algunos de los periodistas, le sugirieron que se diera una vuelta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, a ver cómo iba su demanda contra Trump, cuando lo comparó con Hitler, el 15 de marzo de 2017.

En aquella ocasión López Obrador, declaró: “es una canallada de Trump y sus asesores, es una canallada el que se expresen de los mexicanos como Hitler y los nazis -se refería a los judíos-… una estrategia política, demagógica y electorera, que, si bien les sirvió a Trump y a los suyos para hacerse con la presidencia, no les permitirá ni afianzarse en el gobierno, ni mucho menos lograr la reelección”.

Duras palabras del López Obrador, entonces dirigente de Morena, a diferencia del López Obrador presidente, que se porta como perrito faldero con Trump y salta cada vez que su amo le truena los dedos. Esto demuestra la bajeza, cobardía y abyección de este político, que como matoncito de Macuspana, le ladraba mucho a Trump, pero que a la hora de la verdad se demostró que este perro no muerde, por el contrario, mueve el rabito a su amo.

Parte del discurso, que posiblemente le escribió Ebrard, y que leyó “el ternuritas” AMLO a su “amigo” Donald Trump dice: “Presidente Trump: Como en los mejores tiempos de nuestras relaciones políticas, durante mi mandato como presidente de México, en vez de agravios hacia mi persona y, lo que estimo más importante, hacia mi país, hemos recibido de usted, comprensión y respeto”.

Trump planteó un escenario en el que las compañías estadounidenses que tienen plantas en México comiencen a dejar el país y regresar a EU: “Para que no paguen aranceles, si comienzan a aumentar, las compañías dejarán México (que nos ha arrebatado un 30% de la industria automotriz) y regresarán a su casa, Estados Unidos. México debe de llevarse a los capos de la droga y los cárteles. ¡Los aranceles son para detener las drogas y a los ilegales!”, escribió Trump.

“Pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”, le respondió López Obrador.

Ya se le olvido a AMLO que Trump en la campaña electoral en 2016, cuando llamó “violadores” a los mexicanos, cuando señalaba que cuando México envía a su gente a Estados Unidos, no mandaba “a los mejores”, sino a traficantes de drogas, así como a criminales e incluso, violadores.

“Pero lo que más aprecio, es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía”.

TRUMP: “Lo he dicho muchas veces, `de un modo u otro, México va a pagar por el Muro’. Esto no ha cambiado”.

La izquierda ya no es la de antes, ya no atacan al capitalismo, ahora le sirven, son sus lacayos, inclinan la cerviz, se humillan y se someten ante el odiado presidente del imperio, de la cuna del capitalismo opresor, los Estados Unidos, a quien antes culpaban de todos los fracasos de la dictadura de Cuba y de Venezuela. En una palabra, ahora la izquierda sirve a la finanza internacional de Soros, los Rothschild, y los Rockefeller.

López Obrador fue a ponerle una corona de flores a la estatua de Abraham Lincoln, como si se tratara de la mamá del Chapo.

Y por supuesto entre la rechifla de cientos de mexicanos residentes de los Estados Unidos, como buen masón, fue a honrar también la estatua del masón traidor Benito Juárez, que los gringos le construyeron por el tratado de McLane-Ocampo, donde se les concedía a los Estados Unidos:

1.- Tránsito o derecho de vía desde un punto del Rio Grande del Norte, entre su desembocadura y Presidio del Rio Grande y la ciudad de Mazatlán sobre el Golfo de California, vía Monclova o Saltillo y a través del estado de Durango por la ruta que pueda indicarse.

2.- Un tránsito o derecho de vía de la Ciudad de Guaymas en el Golfo de California, vía Hermosillo y Magdalena, a un punto de la línea limítrofe de los Estados Unidos, cerca del rancho de Nogales (sic) aproximadamente diez leguas al Sur de Tubac y cerca de 111° de Longitud Oeste.

3.- El Sr. Churchwell, representante de los Estados Unidos, hizo constar, además, que el gobierno del presidente Juárez, al arreglar el límite Norte de México, de tal manera que la Baja California quede incluida dentro de los límites de los Estados Unidos, y la concesión del derecho de vía y tránsito del Atlántico al Pacifico (Istmo de Tehuantepec) a través del territorio mexicano. Lo firman McLane y Melchor Ocampo en Veracruz el día 14 de diciembre de 1859.

Gracias a Dios este tratado entreguista y traidor del masón Juárez no fue ratificado por el Congreso de los Estados Unidos debido a la guerra de secesión entre el Norte y el Sur, que se dio entre 1861 y 1865. Lo cual nos salvó por los pelos, pero esto no ha evitado que, a este presidente traidor, la masonería lo honre como a un gran héroe, por servir a sus fines de ataque a la religión católica y el intento de mutilación de México a favor de los Estados Unidos.

Trump comete un gran error si piensa que al invitar al cacas Obrador, va a ganar el voto de los mexicanos residentes en Estados Unidos, al contrario, los va a perder, pues el repudio es general no solo de los mexicanos que viven en nuestro país, sino el de los paisanos que viven en otros lados del mundo, como se ha constatado por el gran apoyo que han tenido las protestas de FRENAAA en esos países.

Además, los medios internacionales dieron cuenta del rechazo de cientos de mexicanos en estados Unidos que se manifestaron en contra de la visita de AMLO, al gritarle: ¡Fuera traidor, renuncia, comunista, corrupto, socialista, fuera! Estos videos dieron la vuelta al mundo, gracias a las benditas redes sociales.

La “No Primera Dama” Beatriz Gutiérrez, no acompañó a su esposo López Obrador, debido a que se ha convertido en una impresentable, por sus tuis insensibles en contra de los niños con cáncer de México, y Trump calculó que su esposa Melania no hubiera aceptado sentarse a cenar con una persona así.

Otro distinguido personaje que falto, fue Justin Trudeau, el supuesto hijo ilegitimo de Fidel Castro y primer ministro de Canadá, razón de más para demostrar que la visita de AMLO no fue por el TLC, sino para servir a los fines electorales de Donald Trump. Además, AMLO se pone a firmar la parte oficial del TLC sin estar siquiera listas las leyes secundarias del tratado que la cámara de diputados no ha sacado.

Quizás lo único rescatable de este viaje del peje a los Estados Unidos, hay sido la cena donde estuvieron 11 empresarios mexicanos y sus contrapartes, 11 empresarios norteamericanos del más alto nivel y que se pudieran concretar inversiones en México.

Sin embargo el mismo López Obrador ha hecho esto inviable con sus locuras de cancelar el NAICM, la Fábrica de cerveza Constellation Brands, las empresas que se dedican a las energías limpias, etc; y tanto desatino en desalentar la inversión tanto nacional como extranjera.

El tiempo dirá si este viaje fue una pérdida de tiempo y dinero, o si dejará algún beneficio para México.