
Sheinbaum: Primera «piedra» de clínica de Ures no será para abril sino para mayo
¿Cuántas primeras piedras y cuántas conversaciones se necesitan? Entre anuncios y promesas, reavivan el debate en el Río Sonora
Por Ileana Bernal de la R.
El anuncio de la colación de la “primera piedra” para el nuevo hospital del IMSS Bienestar Ures volvió a encender el escepticismo en las comunidades del Río Sonora.
Considerado un pilar fundamental del Plan de Justicia para el Río Sonora, y diseñado específicamente para atender las afectaciones de salud derivadas de la contaminación del río por metales pesados.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó, desde Palacio Nacional, que visitará Sonora en mayo para presentar avances del Plan de Justicia del Río Sonora, incluyendo el arranque de un nuevo hospital del sistema IMSS-Bienestar en Ures. El proyecto —que sustituye a una obra previamente abandonada por fallas estructurales— contempla una inversión superior a 500 millones de pesos, con 60 camas, siete especialidades y un laboratorio para detectar metales pesados.
«Y vamos a hacer una visita a Sonora, quizá después de esto, en mayo, para poder informar a la gente cuáles fueron los acuerdos. Ya lo informó el gobernador y el equipo, pero para poder informar cuáles fueron los acuerdos, poner la primera piedra del hospital de Ures, que ya se licitó, y poderles informar cuándo inician las construcciones de las plantas de potabilización y todo lo que se acordó para el saneamiento del río Sonora», indicó Sheinbaum.
El anuncio se suma a otras acciones como la construcción de plantas potabilizadoras y obras de saneamiento, financiadas con un fondo total de 2,222 millones de pesos, integrado por aportaciones de Grupo México, el Gobierno federal y el estatal.
Sin embargo, el nuevo comienzo revive dudas entre la población. En 2024 se planteaba ampliar el hospital existente; hoy, el proyecto vuelve a reiniciarse desde cero, en una región marcada por más de una década de promesas incumplidas tras el derrame minero.
Cabe recordar que el gobernador Alfonso Durazo Montaño aseguró durante el pasado informe federal, que se marcaba el “cierre definitivo” de dos conflictos emblemáticos: la huelga minera de Cananea y la crisis ambiental del Río Sonora.
Durazo destacó una inversión total de 2,222 millones de pesos para atender demandas históricas en salud, agua y remediación ambiental.
Respecto al Río Sonora, el mandatario aseguró que se abría una nueva etapa tras 11 años de agravios acumulados, con acciones que incluyen monitoreo permanente del agua, saneamiento de suelos y atención médica para las comunidades afectadas.
Aun así, en la región persiste una pregunta incómoda: si este es el cierre de una deuda histórica, ¿por qué las soluciones vuelven a empezar desde la primera piedra?








