Olor a Dinero

¿Nos rescatarán los valores?

Si las noticias no son halagüeñas, los pronósticos son mucho peores. La semana pasada el FMI rebajó su expectativa para el PIB de México a una contracción de 6.6% en 2020

Por Feliciano J. Espriella

La semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dio a conocer que México registró una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 1.6% durante el primer trimestre de este año.

Se trata de su peor caída en 11 años, con la que la economía mexicana suma cinco trimestres consecutivos en contracción.

Sin embargo, si nos comparamos con el entorno global, nos damos cuenta de que tal vez no estamos tan mal. Los resultados en el primer trimestre de la economía norteamericana fueron bastante peores. Si aquí caímos el 1.6%, allá la caída fue del 4.8% y mientras en México se han perdido alrededor de 600 mil empleos, en la Unión Americana ya van más de 30 millones las fuentes de trabajo canceladas.

En la Eurozona la caída del PIB en el primer trimestre del 2020 fue del 3.8% respecto al último del año anterior. Desde el 1995, año en el que Eurostat comenzó a registrar este dato macroeconómico, no se había producido un desplome tan significativo del producto interno bruto de la Unión Europea.

Signos alentadores

Sin embargo no todo es negativo. A pesar del entorno mundial negativo y en plena crisis del coronavirus, en la primera quincena del mes de abril, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (inflación) tuvo un descenso del 0.72%, el mayor de su historia. Con este dato, la inflación anual se ubicó en 2.8%, la más baja desde la primera quincena de diciembre de 2015.

Y contra todos los pronósticos que vaticinaban una caída estrepitosa en las remesas que los migrantes mexicanos en Estados Unidos envían a sus familiares en México, éstas crecieron significativamente en marzo y alcanzaron un nivel récord.

Los recursos recibidos durante el tercer mes del año sumaron 4,016.12 millones de dólares, un 35.8% más que en marzo de 2019. El fenómeno se produjo por un mayor número de envíos y un monto promedio más alto de las operaciones. Enrique Galván Ochoa, en su columna “Dinero” del pasado 5 de Mayo que publica en el diario La Jornada, escribió:

“Nuestros paisanos enviaron en marzo más dinero que nunca a sus familias en México, no obstante que la pandemia ya había sido declarada y el desempleo se extendía por todo Estados Unidos. El envío de remesas a México registró una cifra récord de 4 mil 16 millones de dólares. Están ayudando a que no falte el sustento para sus familias, a atender a sus enfermos y, en algunos casos, a dar sepultura a sus muertos. Cuando escucho conversaciones sobre los valores espirituales y humanos de México, me gusta citar que son tan vigentes que pueden medirse en dólares. Aunque las familias se separan por la necesidad de alguno de sus integrantes de conseguir un mejor trabajo, el que se va no abandona a los que se quedan.

“Los economistas pronosticaron que la pandemia y el desempleo harían caer los envíos de dinero de nuestros paisanos a sus familias en México. Se equivocaron. No tomaron en cuenta otros factores: el amor filial y la abnegación”.

Sombríos pronósticos

Pero si las noticias no son halagüeñas, los pronósticos son mucho peores. La semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó su expectativa para el Producto Interno Bruto (PIB) de México a una contracción de 6.6 por ciento en 2020.

Con ello el organismo internacional sitúa a México entre los más afectados entre los países en desarrollo. Para Rusia pronostica un -5.5%, Brasil -5.3%, India 1.9% y China 1.2%.

Sin embargo, y aunque dicen que “consuelo de muchos es consuelo de penitentes”, si vemos los pronósticos para los países desarrollados, llegamos a la conclusión de que no estamos tan pior.

Para Italia el FMI pronostica una caída del 9.1% PIB, en tanto para España pronostica -8.0%, Francia -7.2%, Reino Unido -6.5%, Canadá – 6.2% y el coloso del norte y vecino nuestro EUA, estiman que será de -5.9%.

Después de la información proporcionada por el FMI, analistas del sector privado consultados por Banxico proyectaron una contracción económica del 7.27 por ciento en 2020.

Calderón, ¿cómplice o muy pendejo?

Vaya andanada de golpes que le cayó a Felipe Calderón en esta semana, después de que la revista Proceso publicó una entrevista con la ex embajadora de Estados Unidos en México, Roberta Jacobson en la que comentó que el ex presidente debía haber estado enterado de las alianzas de su Secretario de Seguridad Genaro García Luna, con el cártel del Chapo Guzmán.

Entre las críticas lapidarias, destaca un mensaje del ex dirigente del PAN  Nacional,  Manuel Espino que publicó en su cuenta de Twitter:

“NO TE CREO. Cuando presidí la ODCA en diversos países sabían de los vínculos de tu flamante Secretario de Seguridad con el crimen organizado. Fuiste cómplice o muy pendejo, no hay más. Te conozco tan bien que me quedo con la primera opción: CÓMPLICE”.

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.