FBI habría intervenido en captura de Ryan Wedding; se contradicen versiones oficiales

Por Redacción
La detención de Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense señalado como operador del narcotráfico para el Cártel de Sinaloa, abrió un nuevo frente de tensión entre México y Estados Unidos, luego de que surgieran versiones encontradas sobre cómo y dónde fue capturado.
Mientras el Gobierno mexicano sostiene que Wedding se entregó de manera voluntaria en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, el diario estadounidense The Wall Street Journal reveló que agentes del FBI participaron directamente en su detención, en una operación que habría sido mantenida en secreto.
De acuerdo con el medio, elementos del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI intervinieron tras ubicar al exatleta, considerado uno de los hombres más buscados por Estados Unidos por encabezar una red internacional de tráfico de cocaína y presuntamente operar durante años bajo la protección del cártel sinaloense.
Según la investigación, autoridades estadounidenses contactaron a Wedding luego de capturar a varios de sus cómplices y confiscar millones de dólares en bienes. Tras una negociación, agentes federales lo esposaron y lo trasladaron a California, donde enfrenta 17 cargos federales, incluido homicidio, y se declaró inocente ante un tribunal.
La presunta participación del FBI habría sido manejada con discreción debido a que la legislación mexicana prohíbe a agentes extranjeros realizar operativos o detenciones en territorio nacional. Sin embargo, el director del FBI, Kash Patel, aseguró públicamente que la captura se realizó en coordinación con autoridades mexicanas.
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum negó de forma categórica que agentes estadounidenses hayan operado en México y presentó una fotografía de Wedding frente a la embajada estadounidense como prueba de su entrega voluntaria. No obstante, medios han señalado inconsistencias en la imagen, como la ubicación del inmueble y el origen de la cuenta desde donde fue difundida.
Las versiones opuestas han reavivado el debate sobre los límites de la cooperación bilateral en seguridad y el papel real de las agencias estadounidenses en capturas de alto perfil.








