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Los Maduro blindan su defensa en EE.UU. con abogados de alto perfil

(Imagen tomada de la red)

El perfil de ambos abogados revela una estrategia legal orientada a litigios federales duros, con énfasis en la negociación con fiscales y el manejo de procesos de alto riesgo penal en foros clave como Nueva York y Texas.

 

Por Redacción

Nueva York, 05 de Enero, 2026.- Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comenzaron a mover piezas clave en el frente judicial en Estados Unidos al designar abogados de primer nivel para enfrentar los procesos penales abiertos en su contra ante cortes federales.

Este lunes se confirmó que Barry J. Pollack, uno de los penalistas más conocidos de Washington, se presentó formalmente ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York como abogado defensor de Nicolás Maduro Moros.

El paso se dio mediante la presentación del documento procesal conocido como “appearance of counsel”, con el que se notifica al juzgado quién asume la representación legal del acusado.

Pollack cuenta con 35 años de experiencia en defensa penal federal, particularmente en casos de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros complejos, y es  ampliamente reconocido por haber sido el principal abogado de Julian Assange durante más de una década y por haber negociado en 2024 el acuerdo con el Departamento de Justicia que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks tras declararse culpable de un único cargo menor bajo la Ley de Espionaje.Imagen

El penalista ha participado en litigios emblemáticos como el caso Enron, ha defendido a acusados en procesos de alto impacto político y mediático y ha trabajado en la anulación de condenas erróneas. Actualmente es socio del despacho Harris St. Laurent & Wechsler, con oficinas en Washington y Nueva York.

De manera paralela, Cilia Flores notificó al tribunal que su defensa estará a cargo de Mark E. Donnelly, abogado especializado en delitos fiscales, financieros y de cuello blanco, con una amplia trayectoria dentro y fuera del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Donnelly es socio de una firma boutique con sede en Houston y acumula más de dos décadas de experiencia en defensa penal compleja. Antes de incorporarse al sector privado, trabajó más de diez años en el Departamento de Justicia, dentro de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas, una de las jurisdicciones más activas del país en casos de narcotráfico, fraude y crimen organizado.

Durante su paso por la Fiscalía, Donnelly dirigió la división de fraude, encabezó investigaciones por lavado de dinero, delitos financieros y corrupción pública, y participó en causas conjuntas con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). También fue fiscal del condado de Harris, donde adquirió experiencia directa en juicios penales de alto impacto.

El perfil de ambos abogados revela una estrategia legal orientada a litigios federales duros, con énfasis en la negociación con fiscales y el manejo de procesos de alto riesgo penal en foros clave como Nueva York y Texas.

La conformación de este equipo legal ocurre en un momento decisivo del proceso judicial contra el exmandatario venezolano y su entorno, y anticipa una batalla legal de gran complejidad y alto contenido político en las cortes de Estados Unidos.

 

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