CONTROLADOS los tribunales electorales por el gobierno federal, las promociones e impugnaciones propuestas por los opositores a la reforma judicial, simple y llanamente, no pasarán
AL TREMENDO golpe que tuvo efectos irreversibles en su cerebro –la marcha nacional en su contra del pasado domingo13 de noviembre- el presidente López Obrador deberá añadir ahora más fracasos a su lista.