
La empresa estatal que antes era símbolo de soberanía, hoy navega en peligrosas aguas de opacidad y deudas
Por Ileana Bernal de la R.
Petróleos Mexicanos (Pemex) ha sido durante décadas uno de los pilares económicos, energéticos y políticos de México desde su creación en 1938 tras la expropiación petrolera.
Sin embargo, en los últimos años la empresa productiva del Estado ha enfrentado una serie de desafíos que la colocan en el centro de debates nacionales e internacionales: corruptelas, problemas financieros, presiones ambientales, opacidad y dificultades operativas que amenazan su viabilidad de largo plazo.
El tema de la corrupción ha sido uno de los principales focos de discusión en torno a Pemex, en 2025, autoridades mexicanas y estadounidenses han vinculado a exfuncionarios de Pemex con esquemas de sobornos y contratos irregulares.
En Estados Unidos fue detenido el exdirector de Pemex, Carlos Treviño Medina, por presuntos cargos de corrupción vinculados con sobornos de empresas como Odebrecht.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum abordó públicamente casos de investigación contra exejecutivos de Pemex, relacionados con intentos de soborno y prácticas corruptas en la gestión anterior.
El Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, uno de los mayores fondos soberanos del mundo con más de $1.8 billones de activos, decidió retirar casi 2 mil 700 millones de pesos de inversiones en Pemex debido a preocupaciones sobre irregularidades, manejo opaco y riesgos de corrupción que han persistido por años.
Deuda histórica y presión sobre proveedores
Pemex lleva años lidiando con una deuda gigantesca que supera miles de millones de dólares o billones de pesos, lo que complica su operación y competitividad.
Organizaciones empresariales como Coparmex han denunciado que la deuda con proveedores sigue siendo “insostenible” —cercana a 2 billones de pesos— y que Pemex no ha sido suficientemente transparente con su calendario de pagos.
De acuerdo con informes oficiales, Pemex podría enfrentar pérdidas por hasta 32 mil millones de pesos debido a juicios e incumplimientos contractuales con proveedores y contratistas; esto representa un volumen significativo de su pasivo total y evidencia tensiones legales derivadas de obligaciones no cumplidas.
A pesar de las problemáticas, Pemex ha reportado utilidades netas superiores a 16 mil millones de pesos en el primer semestre de 2025, reduciendo parte de sus adeudos y mejorando su perfil de vencimientos mediante recompra de bonos y mecanismos financieros.
Para 2025, reportó una producción estable de alrededor de 1.645 millones de barriles diarios de líquidos y más de 1 millón de barriles por día procesados en refinerías internas, reduciendo la dependencia de importaciones en un 31%.
Impacto ambiental: contaminación y derrames
En 2025, Pemex alcanzó niveles récord de emisiones de óxidos de azufre (SOx), con 385 mil toneladas liberadas a la atmósfera en un solo trimestre, una de las cifras más altas de los últimos años y un claro desafío frente a sus compromisos ambientales oficiales.
Pemex también ha sido señalada como principal responsable de derrames y daños al suelo y cuerpos de agua en México. Informes periodísticos indican que más de mil eventos documentados en 16 años han contaminado millones de metros cúbicos de suelo agrícola e industrial, lo que coloca a Pemex como uno de los principales contaminadores del país desde 2008.
“Huachicol fiscal” y robo de hidrocarburos
Un fenómeno particularmente complejo es el denominado “huachicol fiscal”, que combina tráfico ilícito de combustibles, redes de contrabando y evasión fiscal estructurada, con la participación de grupos criminales, empresas fachada y redes de corrupción.
En enero de 2026, Pemex, suspendió envíos de petróleo a Cuba, lo que generó debate político y diplomático. Estos envíos, que en 2025 sumaron alrededor de 17 mil 200 barriles diarios a la isla —equivalentes a 3.3% de las exportaciones totales—, fueron objeto de presión política desde Estados Unidos y debates internos sobre soberanía energética y relaciones multilaterales.
No todos los indicadores son negativos, según comunicados oficiales de Pemex, la petrolera ha promovido programas de ética y combate a la corrupción, incluyendo iniciativas como “Pemex Cumple”, que busca fortalecer la cultura ética, supervisión interna, transparencia y valores corporativos basados en estándares globales.
Pemex incluso mejoró su posición en el Índice de Integridad Corporativa de México, pasando del lugar 19º al 12º entre las mayores empresas del país.
Perspectivas, riesgos y debate público
Analistas del sector privado han señalado que la crisis de Pemex —junto con factores como crimen, baja inversión y un ambiente de negocios complicado— afectó negativamente al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, agravando la incertidumbre económica nacional.
El reto de adaptarse a un mundo que demanda energías limpias y la presión por reducir su huella ambiental colocan a Pemex ante una disyuntiva: transformarse o arriesgar su relevancia a largo plazo.








