
Ataque al CUM apunta a disputa entre grupos de narcomenudeo; Fiscalía identifica a responsables
Por Ileana Bernal de la R.
La investigación sobre la irrupción armada y el incendio del ring en el Centro de Usos Múltiples de Hermosillo dio un giro: la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) estableció como principal línea de investigación una disputa entre dos grupos delictivos vinculados al narcomenudeo y descartó, hasta ahora, indicios de un “cobro de piso”.
Los hechos ocurrieron la noche del viernes 28 de agosto, cuando sujetos armados ingresaron al CUM, realizaron detonaciones y prendieron fuego al cuadrilátero que sería utilizado al día siguiente en el espectáculo “Noche Suprema”; afortunadamente no hubo personas lesionadas y los daños fueron únicamente materiales.
La FGJES informó que 24 personas ya han rendido declaración ante el Ministerio Público, entre testigos, promotores, boxeadores, creadores de contenido y personal técnico. Además, la dependencia sostiene que ya identificó al grupo delictivo y a los autores del ataque, aunque no ha revelado sus identidades.
La investigación también puso bajo la lupa la organización del evento, y aunque los promotores contaban con permisos de Protección Civil municipal, la Fiscalía señaló que no presentaron un Plan de Seguridad Física para garantizar la protección de asistentes y participantes, ni llevaron esa evaluación de riesgo ante la Mesa de Seguridad estatal.
Otro elemento relevante es que algunas personas anunciadas en la cartelera cuentan, de acuerdo con la Fiscalía, con registros policiales, procesos penales y órdenes de aprehensión vigentes por delitos ajenos al espectáculo. Esa información, sostuvo la dependencia, no fue proporcionada previamente al Gabinete de Seguridad estatal.
La línea de investigación tomó mayor fuerza luego de que la Fiscalía relacionara al grupo señalado con otros hechos criminales, entre ellos un homicidio ocurrido la noche del sábado 29 de agosto, en el que fue localizado un cuerpo junto a un narcomensaje dirigido a un conocido cantante de los llamados “corridos tumbados” con residencia en Sonora. Ese caso permanece bajo investigación.








