ASÍ LO DIJO el mismo Presidente desde su púlpito en una de sus “mañaneras” el año pasado: “Si veo una manifestación de 100 ó 150 mil, en mi contra, renuncio y me voy a mi rancho, en Palenque (“La Chingada”, en Chiapas).
ES PROBABLE que este fin de semana —con miras a alcanzar el clímax el domingo 26 de febrero—, se lleve a cabo la “madre de todas las batallas”, en la que las y los mexicanos opositores a la actitud totalitaria y regresiva del Presidente de la República, tomarán las calles para subrayar el grito que lanzaron el pasado 13 de noviembre: ¡No al control del INE por el gobierno; no a la muerte de la Democracia; no a la dictadura!
EL PRESIDENTE López Obrador y todos sus seguidores están de fiesta porque cuentan ahora con una enorme cantidad de argumentos para atacar a los expresidentes Fox y Calderón, tras la declaración de culpabilidad de Genaro García Luna en Nueva York.
SI BIEN es cierto que en el dictamen elaborado por las comisiones de Gobernación y Educación del Congreso del Estado, se retiró la figura del nuevo “Consejo de Gobierno” contemplada en la iniciativa del Gobernador Alfonso Durazo para exponer ante el pleno una nueva Ley que rija los destinos de la Universidad de Sonora, existe la posibilidad de que el texto que será votado por la mayoría aplastante de MORENA, regrese a la Alma Mater a un escenario ya vivido y fracasado, vigente en la Ley 103, antes de la actual Ley 4.
LOS MALOS ejemplos, cunden. El Presidente López Obrador, en el arranque de su sexenio, ofreció al menos tres fechas para terminar la carretera de cuatro carriles de Estación Don a Nogales, en Sonora. Ninguna cumplió.
LOS ARGUMENTOS de uno y otro lado están sobre la mesa. Para que todos lo entiendan, el Presidente López Obrador quiere meter las manos en el INE; Los opositores quieren evitar que esta institución sea controlada por el gobierno y colocar a México en una etapa regresiva de 40 años atrás.
DENTRO de la soberbia o el optimismo de MORENA cuando piensa en las elecciones del 2024 en Sonora, cada vez está convencido de que la derrota se está borrando de su vocabulario personal.
ES PROBABLE que la “cuarta transformación” en Sonora considere una pérdida de tiempo el “socializar” una reforma legal o bien, los reconocimientos perennes a ilustres sonorenses impuestos a inmuebles, calles o instituciones.
EN CUANTO al tema del Litio y las políticas oficiales de su manejo y operatividad, el original concepto meramente nacionalista e ideológico ofrecido por el Presidente de la República, ha variado a uno más pragmático, desprendido de los compromisos surgidos de la cumbre de líderes de América del Norte.