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Gratitud, familia y corazones que cruzan fronteras: Thanksgiving

Por Ileana Bernal de la R.

El Día de Acción de Gracias, conocido como «Thanksgiving Day», es una festividad que va mucho más allá de la comida.

Nació hace siglos en Estados Unidos como un momento para dar gracias por la cosecha y por la ayuda recibida, pero con el tiempo se convirtió en un símbolo de unidad, gratitud y esperanza. Es una fecha para reunirse con la familia y los amigos, compartir historias y reconocer lo que realmente importa.

Es la celebración más importante en estados unidos, porque más allá de ser una simple celebración, es la honra y la invitación que se la da a Dios en cada mesa, en cada hogar, para agradecer todas las bendiciones recibidas durante el año.

En México, Thanksgiving no forma parte de las tradiciones históricas, pero su espíritu ha empezado a tocar los corazones de muchas familias, especialmente aquellas que han vivido la experiencia de migrar o de recibir a migrantes.

Para quienes han cruzado fronteras en busca de un futuro mejor, esta festividad representa algo profundo: la importancia de valorar lo que se tiene, de crear hogar donde se pueda y de agradecer por la compañía, el apoyo y la solidaridad de los demás.

Cada vez más restaurantes y hogares mexicanos adoptan esta celebración, mezclando lo tradicional con un toque local. Se organizan cenas donde el pavo se acompaña de sabores mexicanos, los postres reflejan la creatividad de cada familia, y la mesa se convierte en un espacio de encuentro y gratitud compartida.

Para los migrantes, estas reuniones son un recordatorio de que la familia no siempre es solo de sangre, sino de quienes caminan a nuestro lado y nos sostienen en los momentos difíciles. De aquellos que podemos llamar hermanos.

Thanksgiving nos recuerda que la gratitud es universal, que dar gracias no depende del lugar donde estemos, sino de nuestra capacidad de reconocer lo que tenemos.

Y en un país como México, donde la hospitalidad y la unión familiar son tan fuertes, la festividad ha encontrado un terreno fértil para florecer, uniendo tradiciones, culturas y corazones que buscan celebrar la vida juntos.

Thanksgiving nos invita a abrir el corazón, valorar lo que tenemos y celebrar la vida con quienes nos rodean, sin importar fronteras ni distancias.

Para los migrantes y sus familias, esta festividad se convierte en un abrazo simbólico, una oportunidad para crear hogar dondequiera que estén y compartir gratitud con aquellos que los acompañan en su camino.

Porque al final, dar gracias es un acto que une culturas, corazones y generaciones, y eso es lo que hace que esta celebración siga creciendo en México y en todo el mundo.