Hermosillo firma la Alianza por la Cultura de la Resiliencia

Por Guillermo Moreno Ríos
Hermosillo dio un paso importante: un acuerdo público entre sectores que normalmente trabajan por separado y que, esta vez, coincidieron en algo esencial: la prevención debe convertirse en una práctica cotidiana, en un principio de responsabilidad colectiva y en política pública.
En el evento convocado por el Consejo INCIDE, signaron representantes del gobierno municipal, academia, sociedad civil, organizaciones empresariales, comunicadores, juventud y niñez. Cada firma correspondió a un sector; cada firma asumió una responsabilidad:
Como acto central del evento, se llevó a cabo la firma multisectorial y simbólica de la Alianza por la Cultura de la Resiliencia por:
- Lic. Antonio Astiazarán Gutiérrez, Presidente Municipal
- Ing. Henry Peralta Buriticá, Rector del Instituto Global de Resiliencia
- Ing. Guillermo Moreno Ríos, Presidente de Consejo y Revista INCIDE
- Ing. Ángel Manríquez Terán, Presidente de Juventud INCIDE
- Ing. Arturo Díaz, Presidente de Hermosillo ¿Cómo Vamos?
Como representante del sector social, profesional y empresarial.
- Niña Paula María Moreno Cruz, representante infantil y de la familia
- Dip. René García Rojo, como legislador del Congreso del Estado
- Allen Mac Callum Niebla, Director General de Universidad Hispana como representante del sector educativo.
El experto colombiano en resiliencia empresarial y urbana, Henry Peralta Buriticá, invitado para la ocasión, lo expresó con claridad durante su intervención:
“Lo que están haciendo hoy en Hermosillo será un parteaguas. Esto no es un acto ceremonial: es el inicio de un modelo que debe replicarse, no solo en México, sino en toda Latinoamérica”.
El mensaje central del alcalde: prevenir como obligación moral
El Presidente Municipal, Antonio Astiazarán, comentó que la responsabilidad pública comienza aceptando el problema, no negándolo. Y Hermosillo ha avanzado cuando distintos sectores han elegido dialogar y colaborar en vez de dividirse.
Reconoció la importancia de invertir en prevención, porque prevenir siempre es más humano, más económico y más efectivo para evitar desastres.
Subrayó que ningún gobierno tiene soluciones mágicas, y que la única forma de avanzar es entendiendo que la responsabilidad es compartida. Cuando sociedad, gobierno, academia y empresas trabajan desde la misma agenda, la ciudad avanza más rápido y con mayor claridad.
Con esa idea de corresponsabilidad y de asumir el reto común, declaró formalmente inaugurados los trabajos de la Alianza por la Cultura de la Resiliencia.
¿Qué es ALCURE y por qué es relevante?
La Alianza por la Cultura de la Resiliencia es un espacio permanente que reúne a:
- Gobierno
- Empresas y profesionistas
- Cámaras y colegios
- Universidades y escuelas
- Organizaciones sociales
- Medios de comunicación
- Familias y ciudadanía
Su objetivo es concreto: promover la responsabilidad del autocuidado desde cada una de nuestras áreas de influencia.
ALCURE operará bajo diez principios: prevención, ética, cumplimiento, educación, innovación, continuidad operativa, financiamiento responsable, comunicación preventiva, respeto al entorno y corresponsabilidad ciudadana.
Desde esta semana comenzarán visitas técnicas a instituciones, empresas, dependencias y escuelas para construir planes de resiliencia ajustados a cada realidad.
Marina Sotomayor, expresidenta de CANACOPE y coordinadora de la Alianza, lo sintetizó así:
“Esta Alianza existe para que nunca vuelva a pasar lo que pudo evitarse”.
Una vez firmaron los representantes institucionales, se invitó al público a sumarse. Lo hicieron estudiantes, docentes, profesionistas, padres de familia, comunicadores, empresarios y jóvenes. La lona quedó cubierta de nombres, reafirmando una idea simple: la corresponsabilidad no se delega, se asume.
Ese gesto convirtió un acto oficial en un compromiso comunitario.
Un cambio de enfoque para Hermosillo
El lanzamiento de ALCURE dejó un mensaje claro: Hermosillo no puede seguir resolviendo los problemas solo cuando se presenta un siniestro. La ciudad necesita anticiparse, prepararse y tomar decisiones basadas en ética pública y responsabilidad social.
Lo que se firmó no fue un programa ni una campaña. Fue el inicio de una manera distinta de entender la seguridad, el desarrollo y el futuro.
La tarea empieza ahora. Y no le pertenece a un gobierno ni a una organización. Nos pertenece a todos.












