Maduro se declara no culpable en Nueva York y rechaza cargos por narcoterrorismo

Por Redacción/Internacional
Nueva York, 05 de Enero, 2026.- El exmandatario venezolano Nicolás Maduro se declaró este lunes “no culpable” de los cargos por narcoterrorismo que enfrenta ante un tribunal federal de Nueva York, en lo que representa uno de los procesos judiciales de mayor impacto político y geopolítico de los últimos años.
Durante la audiencia, Maduro rechazó de manera expresa los cuatro cargos penales que le imputa la justicia estadounidense, entre ellos narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión de armas de guerra, incluidas ametralladoras y dispositivos destructivos.
“Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se ha mencionado aquí”, declaró ante el juez, antes de añadir: “Sigo siendo el presidente de mi país”, en una afirmación que subraya el carácter político que el acusado atribuye al proceso.
El juez federal leyó una versión resumida de la acusación antes de registrar formalmente la declaración de inocencia. La causa permanece radicada en el Distrito Sur de Nueva York, una jurisdicción clave para casos de narcotráfico internacional, crimen organizado y delitos financieros.
De acuerdo con el expediente judicial, Maduro habría encabezado una red internacional de tráfico de cocaína, presuntamente articulada con organizaciones armadas y criminales de alto perfil, entre ellas los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, la guerrilla colombiana de las FARC y la organización criminal venezolana Tren de Aragua.
La Fiscalía estadounidense sostiene que estas estructuras habrían operado durante años para facilitar el envío de grandes cargamentos de droga hacia territorio estadounidense, utilizando rutas aéreas y marítimas, así como protección armada y recursos del aparato estatal venezolano.
La comparecencia de este lunes ocurre días después de la captura de Maduro y de la conformación de su equipo legal de alto perfil, encabezado por el penalista Barry J. Pollack, conocido por haber defendido a Julian Assange, lo que anticipa una batalla judicial prolongada y de alto contenido político.
El caso se desarrolla en medio de fuertes tensiones diplomáticas, pronunciamientos internacionales sobre soberanía y llamados a la no intervención, mientras Estados Unidos sostiene que el proceso responde exclusivamente a delitos federales graves vinculados al narcotráfico y al terrorismo.








