Más agentes, más armas y más miedo: el nuevo rostro de la Patrulla Fronteriza bajo Trump

Uno de los cambios más visibles es la reintroducción del entrenamiento en persecución vehicular, tanto en simuladores como en pistas reales
Por Redacción PPD (CNN)
La migración ilegal desde México hacia Estados Unidos enfrenta uno de sus momentos más complejos en años, ya que mientras miles de familias mexicanas y latinoamericanas viven entre la esperanza y el miedo a ambos lados de la frontera, el Gobierno estadounidense refuerza su aparato de control migratorio con más agentes, tácticas más agresivas y mayor capacidad operativa.
El cambio se consolida bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump, con una política que prioriza la contención y la deportación.
Y ahora bajo el cielo abierto del desierto de Nuevo México, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos vive una transformación profunda, la academia de entrenamiento en Artesia registra el mayor número de reclutas desde 2009, mientras se refuerzan tácticas operativas, donde se actualiza el uso de armas y se recuperan prácticas que habían sido limitadas en administraciones anteriores.
CNN tuvo acceso excepcional a la Academia de la Patrulla Fronteriza en un momento clave: cuando nuevas directrices entraban en vigor y cientos de reclutas —muchos de ellos latinos, hispanohablantes y originarios de comunidades fronterizas— se formaban para convertirse en agentes.
Más persecuciones y entrenamiento ofensivo
Uno de los cambios más visibles es la reintroducción del entrenamiento en persecución vehicular, tanto en simuladores como en pistas reales, para los mandos de la agencia, la política anterior incentivaba a los traficantes al reducir la probabilidad de ser perseguidos.
“Los dejábamos ir para que supieran que no los perseguiríamos”, admitió Jared Ashby, entonces jefe de la academia y hoy responsable del sector del Valle del Río Grande.
Aunque las persecuciones no estaban prohibidas, sí estaban sujetas a estrictas evaluaciones de riesgo. Ahora, bajo las nuevas reglas, el uso de vehículos para realizar arrestos vuelve a ser una táctica central. Incluso agentes formados durante el Gobierno de Joe Biden están regresando a la academia para actualizarse.
El entrenamiento con armas también fue actualizado, los agentes ahora utilizan miras de punto rojo, tecnología que mejora la precisión y la percepción del entorno, y que según instructores, esto ha incrementado las tasas de aprobación en los exámenes de tiro.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó que el nuevo paquete presupuestal impulsado por Trump contempla la contratación de unos 3 mil agentes adicionales, que se sumarán a los más de 19 mil ya desplegados.
Actualmente, hay 1,100 reclutas en formación, el doble de los que había en octubre de 2024, y el objetivo es alcanzar 1,500 para junio de 2026.
Reclutamiento masivo y rostro latino
El crecimiento se sostiene con una intensa campaña de reclutamiento en todo Estados Unidos, especialmente entre militares próximos a dejar el servicio activo. La CBP presume estabilidad laboral, bonos y beneficios.
Los datos reflejan el interés:
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Año fiscal 2023: 72,448 solicitantes
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Año fiscal 2024: 61,913
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Año fiscal 2025: 103,414 solicitudes
En las aulas, más de la mitad de los reclutas habla español con fluidez y casi todos crecieron en comunidades fronterizas. La CBP reconoce que aproximadamente la mitad de sus agentes en la frontera suroeste son hispanos o latinos.
Para muchos, la frontera no es una línea política, sino su lugar de origen.
En El Paso, Texas, la Patrulla Fronteriza es parte de la vida cotidiana, la ciudad mantiene una relación histórica y familiar con Ciudad Juárez, al otro lado del río Bravo.
“No vemos a la gente de Juárez como indocumentados, los vemos como familia”, dijo David Villa, residente local.
Sin embargo, el endurecimiento de las políticas migratorias ha sembrado miedo en otras familias, especialmente aquellas con estatus migratorio mixto. Una joven relató cómo el temor a ser detenidos impidió que su padre, enfermo de cáncer, buscara atención médica a tiempo.
“Se está muriendo ante nuestros ojos”, confesó.
Aplicar la ley… ¿con humanidad?
La Patrulla Fronteriza insiste en que su misión combina seguridad nacional y esfuerzos humanitarios, citando rescates en zonas desérticas y el trabajo de unidades especializadas como BORSTAR.
Agentes como Claudio Herrera, nacido en México y hoy ciudadano estadounidense, sostienen que la ley y la empatía no son opuestas.
“Este país me acogió, y es un honor portar esta placa”, dijo. Pero también lanzó una advertencia directa: “Si cruzan ilegalmente, solo encontrarán la cárcel o la muerte”.
Un mensaje claro para México
Mientras Estados Unidos refuerza su frontera, el mensaje hacia México es inequívoco: la migración ilegal enfrentará un aparato más robusto, mejor armado y con mayor presencia. Al mismo tiempo, la narrativa oficial insiste en que la aplicación de la ley no excluye la humanidad.
La realidad, para miles de familias mexicanas, sigue marcada por la incertidumbre, el miedo y una frontera cada vez más difícil de cruzar. (Fuente CNN)










