
México no logra cerrar la brecha del maíz
Por Redacción
El país que dio origen al maíz seguirá dependiendo del extranjero para alimentar a millones de personas. Esa es la paradoja que dibuja el más reciente informe Perspectivas Agrícolas 2025-2035, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Las proyecciones colocan a México como el mayor importador de maíz del mundo hacia 2035, con el 10 por ciento de las compras internacionales del grano. Al mismo tiempo, será el quinto mercado con mayor demanda, sólo por detrás de Estados Unidos, China, Brasil y la Unión Europea.
El dato revela una realidad que va más allá de las cifras: el consumo de maíz seguirá creciendo más rápido que la capacidad del campo mexicano para producirlo.
En otras palabras, mientras aumenta la demanda de tortillas, alimentos procesados y forraje para la ganadería, la producción nacional continuará siendo insuficiente para abastecer el mercado interno, obligando al país a mantener su dependencia de las importaciones, principalmente de Estados Unidos.
El informe advierte que esta tendencia persistirá durante la próxima década en un escenario marcado por volatilidad en los mercados agrícolas, mayores costos de producción y los efectos del cambio climático sobre la agricultura.
La OCDE y la FAO también analizan el impacto que podría tener la crisis sanitaria provocada por el gusano barrenador en el comercio ganadero. Si las restricciones a las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos se prolongan, México podría verse obligado a realizar una mayor parte del proceso de engorda dentro del país.
Ese escenario implicaría un aumento de alrededor del seis por ciento en la producción nacional de carne de res hacia 2035, una reducción de 11 por ciento en las importaciones de carne y la desaparición prácticamente total de las exportaciones de ganado vivo, además de una caída de 18 por ciento en las exportaciones de carne.
Aunque el organismo prevé una recuperación gradual del comercio si la emergencia sanitaria queda controlada hacia 2027, advierte que el sistema agroalimentario mexicano enfrentará una presión creciente por la combinación de mayor demanda, riesgos climáticos y dependencia del mercado internacional.
Para un país cuya historia, cultura y alimentación nacieron alrededor del maíz, el diagnóstico deja una pregunta abierta: ¿cómo llegó la cuna del maíz a depender cada vez más del maíz producido fuera de sus fronteras?







