
«Por favor, sálganse, que no podemos garantizar su seguridad», advirtieron grupos delictivos a Mineros en Concordia
Por Redacción
A casi tres semanas del secuestro de 10 trabajadores mineros en Concordia, Sinaloa, la búsqueda de cinco de ellos continúa, mientras que otros cinco ya fueron identificados tras el hallazgo de fosas clandestinas en la comunidad de El Verde.
Mineros que laboraban en el proyecto de la empresa canadiense Vizsla Silver rompieron el silencio y aseguraron que, antes del ataque, ya habían recibido advertencias directas de grupos delictivos para abandonar la región ante la imposibilidad de garantizar su seguridad.
“Tuvimos algunos encuentros con grupos delictivos… ellos nos dijeron literalmente: ‘Por favor, sálganse, que no podemos garantizar su seguridad’. Los grupos delictivos son los que nos dijeron eso. Realmente la empresa no tuvieron esa delicadeza”, relató uno de los trabajadores identificados como “José”, quien junto a otro compañero ofreció una entrevista radiofónica para exponer la situación que se vivía en la zona.
Los testimonios señalan que la privación de la libertad habría sido una represalia por no acatar esas amenazas. Incluso, recordaron que en abril de 2025 se realizó un paro técnico impulsado por los propios empleados debido al temor por la inseguridad; sin embargo, las actividades se reanudaron semanas después.
Durante sus labores, describieron vigilancia constante, presencia de vehículos sospechosos y drones sobrevolando las áreas de exploración.
Los trabajadores rechazaron la hipótesis oficial que apunta a una posible “confusión” en medio de la disputa entre grupos criminales. Aseguraron que los agresores sabían exactamente a quiénes buscaban, pues varios de los mineros fueron sacados de las viviendas que funcionaban como campamento.
“Ellos sabían perfectamente a dónde iban y con quién iban”, afirmaron, aunque admitieron que el único caso que podría encajar en esa teoría es el Pablo Osorio interceptado en carretera que no era empleado directo de la mina.
“Los levantaron de su cama en Clementina. Clementina era un residencial que se rentaba para el campamento. Entonces, ellos sabían perfectamente a dónde iban, con quién iban y se los llevaron de ahí, de su casa”, precisó el trabajador.
También denunciaron presiones para no hablar públicamente del caso, así como presunto hostigamiento a través de redes sociales y mensajes. Además, acusaron a la empresa de mantener hermetismo y de no informar de inmediato sobre lo ocurrido ni brindar apoyo claro a las familias.
“A algunos compañeros los han estado stalkeando o espiando por sus redes sociales y hostigando por WhatsApp. Que no hablemos porque puede tener repercusiones en nuestros trabajos”.
Otra de las razones por las que descartan la confusión es que previamente se pidió a los trabajadores cambiar el color de sus chalecos para ser identificados por uno de los grupos criminales y evitar ataques.
Los sobrevivientes pidieron no criminalizar a las víctimas y defendieron su integridad: “Todos eran personas de excelente calidad moral… ninguno estaba metido en nada”.
Asimismo, negaron que el móvil haya sido la extorsión, al señalar que el proyecto aún no se encontraba en fase de producción ni procesamiento de minerales, sino en trabajos preparatorios de infraestructura.
Hasta ahora, autoridades federales y estatales han localizado al menos cinco fosas clandestinas en la zona. Los restos de cinco mineros ya fueron identificados y serán trasladados a sus estados de origen, mientras que otros cinco cuerpos permanecen en proceso forense.
Colectivos de búsqueda han exigido transparencia en la información y acompañamiento para las familias durante la identificación y entrega de los restos.
La región de Concordia permanece bajo fuerte vigilancia de fuerzas federales en un contexto marcado por la violencia y la disputa entre grupos delictivos. (Fuente Infobae/Reporte 100 Sonora)







