
Sarampión pone en alerta a Sonora ante avance nacional con más de 8 mil casos
Por Ileana Bernal de la R.
La Secretaría de Salud Pública estatal confirmó nueve casos de sarampión en lo que va de 2026, en un contexto nacional marcado por el repunte de esta enfermedad altamente contagiosa.
El director de Inteligencia e Información en Salud, Universo Ortiz Arballo, detalló que ocho contagios se detectaron en jornaleros agrícolas de los campos del Valle de Guaymas y Empalme, mientras que un caso adicional se registró en San Miguel de Horcasitas. Autoridades explicaron que algunas personas llegan desde otras entidades con el virus en periodo de incubación, lo que facilita la transmisión.
Cabe señalar que en 2025 se confirmaron 113 casos, y 332 como «probables» en Sonora, por lo que las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica para evitar brotes.
Ante la detección de casos sospechosos, el Sector Salud activó el protocolo de bloqueo vacunal, que consiste en inmunizar a los contactos cercanos y a la población ubicada en un radio aproximado de 25 manzanas dentro de las primeras 72 horas, con el objetivo de cortar la cadena de contagio.
Además, entre el 1 de enero y el 4 de febrero se han aplicado más de 20 mil dosis de vacunas SRP y SR en la entidad.
Las autoridades subrayaron que la vacunación es gratuita, segura y fundamental, especialmente en niñas y niños, quienes deben recibir la primera dosis al cumplir un año de edad. Gracias a estas acciones preventivas, indicaron, la situación del sarampión en Sonora se mantiene bajo control sanitario.
De acuerdo con el más reciente informe de la Secretaría de Salud, a nivel nacional, al 4 de febrero de 2026 se han confirmado 8 mil 411 casos acumulados y 27 defunciones, además de 79 nuevos contagios de esta enfermedad altamente transmisible, con Chihuahua como el estado más afectado, alrededor de 4 mil 500 contagios, seguido por Jalisco, Chiapas, Michoacán, Guerrero y Sinaloa.
Los especialistas advierten que los grupos más vulnerables son los menores de edad y recomiendan completar los esquemas de vacunación para evitar complicaciones graves como neumonía o encefalitis.








