El sueño ferroviario de Porfirio Díaz unió México, pero hoy solo faltan mil kilómetros para completar la red, incluyendo el Tren de los Altos en Jalisco.
Nuestros hijos y nietos —con avances usados para el BIEN kantiano— sabrán y podrán enfrentar sus retos para su propia descendencia y así hasta lo venidero. Que así sea