
Trump presume golpe contra “El Mencho”, defiende aranceles y endurece postura migratoria
El discurso se dio en un contexto de tensión política interna, marcado por protestas demócratas, boicots parciales y la expulsión del representante Al Green durante la sesión.
Por Ileana Bernal de la R.
Washington, D.C, 24 de febrero, 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó durante su discurso del Estado de la Unión la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al afirmar que su gobierno “neutralizó a uno de los capos más siniestros del mundo”.
Aunque no mencionó directamente el nombre del líder del CJNG, Trump aseguró que su administración ha restablecido la seguridad en el hemisferio occidental y reiteró que designó a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, además de declarar el fentanilo ilícito como arma de destrucción masiva.
Pese a que desde Palacio Nacional se ha señalado que el operativo en el que murió Oseguera Cervantes fue realizado por fuerzas especiales del Ejército Mexicano, con «colaboración de inteligencia» por parte de Estados Unidos.
En su mensaje, pronunciado bajo el lema “Estados Unidos a los 250 años: Fuerte, próspero y respetado”, Trump también defendió sus políticas migratorias y económicas, afirmó que grandes partes de México están controladas por cárteles, sin presentar evidencia, y subrayó la importancia de mantener una postura firme contra el narcotráfico.
El momento más tenso de la noche se produjo cuando Trump reafirmó la prioridad de su política migratoria:
“El primer deber del Gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales”.
Tras esa declaración, pidió a los congresistas ponerse de pie si estaban de acuerdo, y solo los republicanos se levantaron y aplaudieron durante varios minutos, mientras los demócratas permanecieron sentados.
“Debería darles vergüenza”, expresó el mandatario, dirigiéndose a la bancada opositora.
En el plano económico, Trump defendió su guerra arancelaria luego de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara el pasado viernes la mayoría de sus aranceles.
Además, este martes entró en vigor un gravamen global del 10% impuesto por su administración en respuesta a disputas comerciales, medida que el presidente aseguró continuará como parte de su estrategia para fortalecer la economía estadounidense.
El mandatario abordó además temas energéticos, al señalar que Estados Unidos ha recibido más de 80 millones de barriles de petróleo de Venezuela y que su gobierno planea mantener el control sobre las ventas e ingresos derivados del crudo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro.
El discurso se dio en un contexto de tensión política interna, marcado por protestas demócratas, boicots parciales y la expulsión del representante Al Green durante la sesión.








