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Ucrania, crónica de una Traición anunciada

Por Manuel Gutiérrez

Trump hizo un periplo a China Popular con deseos de ser el presidente más pacifista de todos los tiempos, según su idea porque en Gaza, no fue una solución favorable y la matanza continuó (en tanto celebró convenios con Corea del Sur para que no desista de su producción de armas) pero lo importante es el operador de la traición a Ucrania, Rusia avanza lentamente dentro de Ucrania y el nudo decisivo de la batalla de Prokovsk, puede hacer que se pierda no una quinta parte del territorio ocupado, sino una tercera parte del territorio, la disputada zona de Donestk.

Trump debe hacer el trabajo acordado en Alaska, obligar a Zelensky de entregar territorios, para que Rusia se alce con el propósito cumplido de ganar una guerra territorial y luego pactar para esquilmar a Ucrania, que tiene dos opciones, aceptar la traición y mutilarse, o perder el apoyo estadounidense.

Pero mientras eso sucede, siguen rugiendo los cañones, volando los drones y llevando la muerte a todas partes. La historia está por escribirse por encima de los sacrificios.

Ucrania sigue soportando bombardeos con una destrucción total, crímenes de guerra contra civiles, el frente sigue resistiendo y los contragolpes estratégicos, se siguen logrando con misiles propios de Ucrania, sin tecnología extranjera, caso del ataque con Neptunos al puerto de Novorosisk, y a la refinería de Saratov, en que dieron cuenta, nos informa Yahoo, de una terminal de petróleo, y confirmada en otras cadenas importantes, con destrucción de una lanzadera de misiles S400, y su dotación de misiles hipersónicos, en tanto se provocó un incendio en la refinería de Saratov, que ha sido atacada en varias ocasiones, así como un depósito de combustible y lubricantes en Engel, en la región de Saratov, una vez por mes la remesa de misiles Neptuno emerge y se hace notar.

En tanto debutaron con el misil azul y amarillo, Flamingo, hecho en Ucrania, al cien por ciento, que tiene un alcance de 3 mil kilómetros y lleva una gran ojiva explosiva de 1.150 kilos, que utiliza en forma improvisada, turbinas de avión, turbinas que se desarrollaron para el Alca 59 de producción ucranio-checa, terminaron siendo impulsores del misil, que recuerda la V-1 de la segunda guerra mundial, con el añadido de la turbina, capaz de volar a 900 Kph.

Ese cohete raro permitió devolver los ataques nocturnos al territorio ruso, siendo resistente a interferencias de guerra electrónica, así como para mantener intacto su GPS. Se desconoce si continuará la producción del avión, pero de que usaron las turbinas, no queda duda.

Adicionaron ataques a regiones como Crimea, y zonas de Zaporiya bajo control ruso, incluso destruyeron un vehículo inflable de transporte grande (overcraft) en la zona. Con esta autosuficiencia se libran de las restricciones y retrasos de aprovisionamiento occidental en una guerra que importa más que nadie a Ucrania que aprovecha todo lo que tiene y nada le sobra.

Un punto diferente en esta guerra es que perderá quien gaste más dinero en neutralizar los ingenios del enemigo que sean de menor costo, pero todo será inútil al revelarse el plan de Trump de obligar a ceder territorios y consagrar la victoria rusa.

Y esa regla Ucrania la ha entendido muy bien, Rusia tiende al dispendio. Pero la respuesta de Ucrania es usar los proyectiles ATACMS, de largo alcance y lo han hecho con certidumbre y lograron blancos importantes. Cuántos le quedan es un misterio, pero no es la hora de escatimar. Tienen poco tiempo para decidirse ante la traición de Trump.

Putin en tanto sabe que pese al costo sigue avanzando y no desiste, como rival es tenaz, decidido e implacable, pero Ucrania no se rinde pese a la interferencia de Trump, que negó misiles Tomahawk, más capaces, y a la falta de sanciones reales al gobierno de Putin. Trump pasará como la peor maldición luego de Putin para Ucrania, aunque tuvieron la hambruna que les aplicó Stalin.

Por ahora ha pausado su discurso y no ha cumplido sus amenazas que suenan ficticias cuando se trata de Moscú, pero las revelaciones de sus planes han causado alarma en Europa.

Curiosamente, organizaciones no militares extranjeras, como en el caso de Checoslovaquia, recaudaron en una campaña que irónicamente bautizaron como “Donaciones para Putin” un medio millón de euros, pero asombrosamente los recaudaron en 48 horas. El misil fue bautizado como Dana e incorporado a su uso en el frente. Los ciudadanos resuelven más rápido que algunos de los gobiernos.

Tuve la oportunidad de hablar con polacos en Europa, y su postura es casi histórica, a la misma posición que tuvieron en la segunda guerra mundial: Polonia no tolera ninguna amenaza a su futuro o integridad y los ciudadanos consideran que si es necesario lucharán con todo para defender su territorio de las ambiciones imperiales de Putin, incluso sin considerar las desigualdades que los llevarían a una guerra asimétrica, pero queda el factor OTAN.

Algunas cosas nunca cambian, entendí porque mandaron la caballería a cargar contra los Panzer con resultados previsibles, pero siguen con la misma mentalidad, pero ahora se han rearmado sobre todo con equipos de Corea del Sur, Europa y su propia industria militar, mal preparados no están y muy decididos.

El sabotaje a los trenes en su país fue un exceso de guerra híbrida que pone a Polonia en pie de guerra real.

 

 

 

Norcorea eleva su número de soldados

Mientras Occidente sigue siendo Occidente, entre discursos, titubeos, antagonismos de algunos países alineados a interés de Putin, Corea del Norte se muestra como aliado solvente.

Ahora sumados a los 14 mil soldados enviados (fuentes estiman que han perecido 6 mil en esa expedición extranjera para sellar la alianza con Rusia) envían unos 24 mil trabajadores adicionales.

Ahora Norcorea ha enviado 12 mil trabajadores para tareas especializadas, incluso zapadores para limpiar de minas los territorios que han desalojado los militares de Ucrania, en la región de Kursk, por lo que el portavoz presidencial de Rusia, Dmitri Peskov, agradeció la ayuda “heroica y desinteresada”.

Incluso se anuncian más trabajadores para sumarse a la planta productiva de drones de Rusia, con un número de operarios. Esa planta en Tatarstán, ha sido atacado en diversas ocasiones por Ucrania, pero la reconstruyen por su importancia en la guerra, pero sigue siendo un blanco activo.

Es decir, los trabajadores estimados en 5 mil “voluntarios”, aportados por Norcorea estarán expuestos al fuego de Ucrania.

En general se habla de 12 mil trabajadores más destinados a tareas de reconstrucción y reparaciones de instalaciones estratégicas de Rusia, tanto en territorios ocupados de Ucrania, como en su propio suelo. El aporte, obviamente es mana del cielo para las aspiraciones de Putin.

Esas fuerzas norcoreanas operan en Kurks, y fue el resultado de la visita de Serguei Shighu, Ministro de Guerra de Rusia al país asiático.

Uno de los trabajos que realizan es desminar zonas que abandona Ucrania en el frente, se dice que dotadas de equipos rusos Stalker, para disminuir el riesgo, pero 37 de 64 asentamientos de Bolshesoldatsky, están llenas de trampas y adicionalmente lo hacen bajo fuego de artillería, drones y ataques diversos de Ucrania, pero su adoctrinamiento y mentalización se reflejan en realizar su ceremonia de izamiento de su bandera, previamente a sus labores de cada día, pese a los riesgos.

La entrega Norocorena no tiene límites, también se han aportado operarios capacitados de la planta Jihyang Technology Trade, de Norcorea, con la finalidad de mantener la producción de drones que son cada día más sofisticados pese a son zonas de blancos de guerra y que Ucrania busca destruirlos.

Los datos al respecto proceden de INFOBAE, que incluso señala un pacto de información entre los servicios estatales oficiales de los países, para hacer retransmisiones conjuntas de temas relacionados con la guerra, lo cual significa que unificarán su propaganda de guerra según lo justificó la agencia rusa RIA Novosti. Las agencias EFE y Ruters, confirmaron dicho contenido del acuerdo bilateral de Rusia y Norcorea, que realmente ha incrementado el fuego bélico con su presencia en la zona con creciente influencia.

La peor arma de Putin sin embargo es Trump. Ha llegado la hora de la traición, evidentemente y será decisivo lo que decida Zelensky. Triste desenlace para una guerra que no terminará ni con esos convenios espurios, pero nadie hace caso de la historia, si los aceptan solo pausarán la siguiente etapa bélica que será inevitable, pero Rusia podrá restañar su arsenal y Ucrania quedará demolida, mutilada y psicológicamente derrotada por un pacto ajeno.