A tres años de la creación de Litio Mx: Ni un gramo de litio

Por Antonio López Moreno
A tres años de que se anunciara la empresa nacional “Litio para México”, aún persisten disputas legales que han impedido las labores de exploración y excavación, así como los estudios para determinar si el mineral que se encuentra en Sonora es viable para los objetivos planteados.
El litio fue definido por el gobierno federal como un recurso estratégico para el futuro energético del país, sin embargo, el proceso de su aprovechamiento ha enfrentado obstáculos técnicos, legales y administrativos que hasta ahora han retrasado su desarrollo real.
Fue en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador cuando se firmó el decreto para su creación, el 23 de agosto de 2022, y desde entonces la mina permanece prácticamente inactiva, con un presupuesto superior a los 12 millones de pesos anuales y un organigrama de solo cuatro personas. Aunque la expectativa inicial era que México pudiera integrarse a la cadena internacional de producción de baterías, todavía no logra pasar de la etapa de planeación a la operación efectiva.
Litigios mantienen suspendidas las actividades
Son los litigios que mantiene la federación con la empresa china Ganfeng Lithium, lo que ha provocado el cese absoluto de las operaciones. Eso consideró el gobernador Alfonso Durazo a pregunta expresa, tras tres años de iniciar el proyecto.
“Hay un viejo litigio con una empresa de origen chino, que tenía una concesión y esos litigios lamentablemente son procesos largos, eso es lo que ha detenido, pero continuamos con el compromiso del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado”, dijo.
En efecto, desde 2022 el gobierno de López Obrador determinó que los minerales estratégicos, entre ellos el litio, serían propiedad exclusiva de la nación, lo que implicó dejar de lado los contratos de exploración y producción que había firmado la iniciativa privada. Esta medida, si bien fue aplaudida por sectores que defienden la soberanía sobre los recursos naturales, también generó una serie de disputas legales que a la fecha permanecen en tribunales y organismos internacionales.
La empresa Ganfeng Lithium es una de las compañías más grandes del mundo en el rubro de la extracción y producción de litio para la fabricación de baterías recargables, un mercado con alta demanda en Estados Unidos, Europa y Asia. Esta compañía, con sede en China, había adquirido los derechos sobre un importante yacimiento en Bacadehuachi, Sonora, a través de la compra de Bacanora Lithium. La nacionalización decretada por México dio origen a una controversia que no ha sido resuelta.
Esa empresa mantiene operaciones en países tan diversos como México, Chile, Argentina, China, Australia y Mali. Gracias a esa expansión global, abastece de litio a grandes fabricantes de automóviles y tecnología, entre ellos Tesla y BMW, lo que la convierte en un actor estratégico de la transición energética.
Domicilio reciente; llevaban años operando sin oficinas
Las instalaciones de Litio para México se encuentran en la Ciudad de México, en la antigua Torre de PEMEX, sobre la avenida Insurgentes, en la colonia Roma.
Esas oficinas son su reciente domicilio, ya que desde su creación no contaban con un espacio físico formal. Durante más de dos años, la empresa existió únicamente en documentos oficiales, sin sede concreta para la atención de asuntos legales y administrativos. Apenas fue el 13 de agosto de 2025 cuando el Diario Oficial de la Federación oficializó la dirección.
“Se da a conocer a las autoridades de todos los ámbitos, niveles y materias, a todas las personas servidoras públicas y al público en general, que, a partir del 21 de julio del 2025, el domicilio oficial de Litio para México será el ubicado en Avenida Insurgentes, Número 20 de la Glorieta de Insurgentes, piso 12, Colonia Roma Norte, Alcaldía Cuauhtémoc, código postal 06700, en la Ciudad de México, para todos los efectos legales y administrativos a que haya lugar”.
“Las comunicaciones, notificaciones, emplazamientos, escritos, acuerdos, citatorios, requerimientos, correspondencias y cualquier otra diligencia relacionada con los asuntos competencia de Litio para México, deberá presentarse o realizarse en su Oficialía de Partes, ubicada en el domicilio señalado, en días hábiles y en horario de atención de las 9:00 a las 18:00 horas, conforme lo previsto en la Ley Federal de Procedimiento Administrativo”, se publicó en el DOF el 13 de agosto de este año.
La apertura de oficinas representó un paso simbólico pero importante, pues refleja el esfuerzo por dar formalidad administrativa a una empresa que, hasta ahora, ha estado marcada más por anuncios y expectativas que por resultados concretos.
Organigrama lo integran cuatro personas
El presupuesto que le asignó el Gobierno Federal este año a dicha empresa nacional fue de 12 millones 900 mil 540 pesos, a pesar de que en su organigrama solo aparecen de manera oficial cuatro personas.
De acuerdo con información obtenida a través de las plataformas de transparencia, en Litio Mx laboran: Pablo Daniel Taddei Arreola como director general; Verónica Pérez Guzmán como jefa de departamento; Mauricio José Quiroga Fernández como encargado de la Unidad C; y Citlati Yaneli como encargada de la Unidad D.
Este reducido número de funcionarios ha generado críticas, pues se trata de un presupuesto considerable para una estructura administrativa mínima y con nula operación minera hasta el momento. Para sus detractores, el caso refleja un esquema burocrático sin rumbo claro; para sus defensores, apenas es el inicio de un proyecto estratégico de largo plazo que requerirá tiempo antes de mostrar frutos.
Mina incrustada en la sierra de Sonora
La mina de litio se ubica en el municipio de Bacadehuachi, incrustada en la sierra alta de Sonora, a unas cinco horas de la capital sonorense.
Para llegar allí, se debe cruzar un camino de terracería al que solo acceden vehículos todo terreno. La dificultad del acceso, sumada a la falta de infraestructura, representa un obstáculo adicional para las labores de exploración y explotación. Hasta el momento, las actividades permanecen paralizadas, y la población de la región manifiesta poca confianza en el proyecto minero.
Los habitantes del área, que durante años escucharon anuncios sobre el impacto positivo que generaría la extracción de litio en la economía local, hoy expresan escepticismo. Afirman que, mientras las autoridades y las empresas discuten, no se han visto beneficios tangibles en empleos ni en inversión en infraestructura.
El yacimiento de litio inicialmente fue descubierto por la empresa británica Bacanora Lithium y posteriormente los derechos los adquirió la empresa china.
Especialistas consideran que podría tratarse del depósito de litio más grande en el país, calculado en unas 8.8 millones de toneladas.
Su presentación es en arcillas, cuya extracción lo vuelve más complejo que en yacimientos encontrados en Sudamérica.