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La medicina que no se receta: Una mano tibia que acompaña

Aunque el llamado “guante de la mano” no aparece en manuales médicos ni protocolos, personal de salud coincide en algo esencial: sanar no siempre es curar

 

Por Ileana Bernal de la R.

En los hospitales no solo se libra la batalla contra las enfermedades, también se lucha contra el miedo, la soledad y el silencio. En medio de esa realidad, un gesto sencillo, pero profundamente humano, se convirtió en símbolo de acompañamiento: un guante quirúrgico lleno de agua tibia colocado entre las manos de pacientes que están solos, llamado en redes «La Mano de Dios».

La práctica comenzó a visibilizarse durante la pandemia de COVID-19 en Brasil, cuando el aislamiento hospitalario impedía cualquier contacto físico con familiares, y fue la enfermera Lidiane Melo, en un hospital de Río de Janeiro, quien decidió improvisar esta técnica al notar las manos frías de un paciente intubado y la ausencia total de contacto humano.

El resultado no fue clínico, pero sí emocional: calma, consuelo y la sensación de no estar solo, cuando nadie podía acompañar a los enfermos, una «mano tibia» les infundía consuelo.

El gesto se replicó poco después en otras unidades médicas del país, como en São Carlos, São Paulo, las técnicas de enfermería Semei Araújo Cunha y Vanessa Formenton adoptaron la práctica en pacientes graves, especialmente aquellos que enfrentaban sus horas más críticas sin la presencia de un ser querido.

Aunque el llamado “guante de la mano” no aparece en manuales médicos ni protocolos, personal de salud coincide en algo esencial: sanar no siempre es curar; a veces, sanar es acompañar, sostener, transmitir dignidad cuando el cuerpo ya no responde.

Hoy, años después de la emergencia sanitaria, el gesto sigue apareciendo en hospitales de distintos países como recordatorio de que la medicina también se ejerce desde la empatía, porque en una cama de hospital, cuando todo duele, sentir calor humano, aunque sea simulado, puede marcar la diferencia.

Y eso, aunque no lo diga ningún monitor, también es medicina.