DestacadaPrincipalesSEMANARIO

Proyecto que revive el debate por la crisis del agua: Planta Desaladora Sonora-Arizona

La presidenta Claudia Sheinbaum ha condicionado la aprobación de cualquier proyecto de desalinización en el Golfo de California a la realización de estudios de impacto ambiental exhaustivos.

Un dilema entre técnica y políticas ambientales

 

Por Redacción

La crisis del agua que afecta a la región fronteriza entre Sonora y Arizona ha impulsado el debate sobre la construcción de una planta desaladora de gran escala en Puerto Peñasco. Con una inversión estimada de 4,000 millones de dólares, el proyecto busca abastecer de agua potable a las ciudades de Phoenix y Tucson, en Arizona, ofreciendo a cambio una solución al estrés hídrico que padece Hermosillo.

Sin embargo, la propuesta ha generado un intenso debate binacional que confronta la urgencia política y económica de Arizona con la vulnerabilidad ecológica de Sonora, particularmente en lo que respecta al manejo de la salmuera, el residuo altamente concentrado derivado del proceso de desalinización.

 

El Punto de Vista Técnico: Ing. José Luis Jardines

Frente a las preocupaciones ambientales, el Ing. José Luis Jardines, experto en gestión de agua, sostiene que la tecnología actual es capaz de mitigar los impactos negativos del vertido de sal en el océano.

En entrevista para el noticiero De Primera Mano con Ruiz Quirrín, expuso sus argumentos:

La Tecnología de Dispersión

Jardines argumenta que, si bien la preocupación ambiental es válida, la ingeniería moderna ha superado muchos de los obstáculos mencionados por los detractores. Señala que países como Israel, España, Francia, Italia y Turquía operan plantas de gran escala en el mar Mediterráneo sin haberlo convertido en una «cloaca de sal», gracias a normativas estrictas y tecnologías de vertido controlado.

El Mecanismo de Emisores Submarinos

El experto explica que el manejo de la salmuera no debe consistir en una descarga masiva en un solo punto.

La solución técnica implica desde la Dilución previa: Mezclar el residuo concentrado con agua de mar antes de su descarga; Emisores submarinos: Utilizar tuberías con orificios espaciados estratégicamente según las corrientes marinas, el oleaje y la densidad del agua; Cálculo de concentraciones: Mientras el agua de mar tiene entre 36,000 y 38,000 partes por millón (ppm) de sales, el proceso de desalinización genera un rechazo concentrado que debe soltarse de manera gradual para que el océano pueda absorberlo sin dañar la biodiversidad.

El Beneficio Hidrológico

Desde una perspectiva técnica, Jardines subraya que desalar agua tiene un beneficio neto para el ciclo hidrológico: inyecta «agua nueva» (dulce) que posteriormente puede ser tratada y reciclada, en lugar de continuar con el abatimiento de los acuíferos subterráneos, lo cual es insostenible a largo plazo.

 

Sheinbaum ve obstáculos, antes que soluciones    

La presidenta Claudia Sheinbaum ha condicionado la aprobación de cualquier proyecto de desalinización en el Golfo de California a la realización de estudios de impacto ambiental exhaustivos.

Señala como principales preocupaciones la Sensibilidad del Ecosistema. “El Golfo de California posee una biodiversidad única y frágil”. En este sentido advirtió que no es un «laboratorio de pruebas» para soluciones apresuradas.

Además le preocupa el manejo de la Sal. Subrayó que el principal problema es el destino de la sal residual. Aunque sugirió que la sal podría procesarse y venderse para usos industriales o alimenticios, insistió en que el retorno de salmuera al mar debe ser evaluado meticulosamente.

Por otra parte anotó el Costo Energético. Las plantas desaladoras requieren grandes cantidades de energía, por lo que la mandataria propone el uso de energía solar para alimentar estas instalaciones y garantizar su operatividad de forma sustentable.

 

Desafíos Jurídicos y Binacionales

El Ing. Jardines destaca que el proyecto enfrenta barreras legales que van más allá de la viabilidad técnica.

Entro otros aspectos destacó que aunque el Senado de Arizona haya autorizado estudios en la Bahía de Adair (Sonora), no tienen facultad legal en territorio mexicano. La decisión recae exclusivamente en el Gobierno Federal de México.

Sostiene que el proyecto requeriría modificar o adicionar actas al Tratado de Aguas de 1944 (específicamente el Acta del 43), el cual regula la gestión de los ríos Colorado, Tijuana y Bravo entre ambos países.

Además prevé que cualquier acuerdo debe ser gestionado a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) para asegurar que los beneficios y riesgos sean compartidos de manera equitativa.

 

Posibles riesgos para Sonora

El análisis de la situación actual advierte sobre un desequilibrio en el modelo propuesto. Mientras que Arizona resolvería su desabasto mediante tecnología, Sonora podría asumir las consecuencias ecológicas.

En Arizona, la sal de las plantas de agua salobre se maneja mediante estanques de evaporación o transporte en camiones, métodos costosos y difíciles de sostener.

Un aumento en la salinidad local del Golfo de California podría alterar los sitios de desove y afectar especies sensibles, dañando directamente la economía pesquera de Sonora.

El sitio propuesto cerca de Puerto Peñasco colinda con humedales y la Reserva del Alto Golfo de California, una zona protegida de manglares y ecosistemas sumamente delicados.

 

Antecedente histórico

El debate actual evoca el intento fallido del año 2002, cuando el entonces gobernador Armando López Nogales propuso una desaladora para Hermosillo. Aquel proyecto fue cancelado debido a la politización del tema y a la oposición de autoridades municipales que argumentaban la existencia de suficiente agua subterránea.

En retrospectiva, analistas y expertos como Jardines sugieren que de haberse construido dicha planta, Sonora sería hoy un ejemplo nacional en seguridad hídrica. La lección del pasado resalta que la falta de agua es «la muerte» y que, ante el agotamiento de los acuíferos en zonas desérticas, la desalinización —pese a su alto costo— se perfila como la opción más realista para la supervivencia regio