
«Sí hay riesgo»: Sheinbaum respalda reforma que permitiría anular elecciones por intervención extranjera
Uno de los cambios que más polémica generó fue la aprobación de una reserva presentada por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, que permitirá a los magistrados electorales actualmente en funciones competir por un nuevo periodo de seis años en la elección de 2028.
Por Ileana Bernal de la R.
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció este jueves que existe un riesgo real de intervención extranjera en los procesos electorales mexicanos, la Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada una reforma constitucional que incorpora esa figura como nueva causal para anular elecciones en el país.
«Si veo un riesgo real, sí puede haber un riesgo de intervención extranjera en las elecciones en México», declaró la mandataria durante su conferencia matutina al ser cuestionada sobre los cambios impulsados por la mayoría legislativa.
La reforma, del artículo 41 constitucional, presentada por el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, establece que una elección podrá ser anulada cuando se acredite la intervención de actores extranjeros en el proceso electoral.
Con una mayoría calificada de 307 votos a favor de Morena, PT y PVEM; 128 en contra del PAN, PRI y MC, y con una abstención de la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, será remitida al Senado para su revisión y votación.
Durante la misma sesión, los diputados también aprobaron modificaciones a la reforma judicial que aplazan la próxima elección de jueces, magistrados y ministros de 2027 a 2028, bajo el argumento de perfeccionar el modelo implementado este año y evitar su coincidencia con otros procesos electorales.
Asimismo, se incorporan nuevos mecanismos de revisión para las candidaturas judiciales, aunque la oposición sostiene que los cambios no corrigen de fondo cuestionamientos surgidos durante la primera elección judicial, entre ellos la calidad de algunos perfiles y la influencia de grupos políticos en la selección de aspirantes.
Uno de los cambios que más polémica generó fue la aprobación de una reserva presentada por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, que permitirá a los magistrados electorales actualmente en funciones competir por un nuevo periodo de seis años en la elección de 2028.
De concretarse, algunos integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral podrían permanecer en el cargo hasta 2034. La modificación fue aprobada junto con la reforma judicial por 322 votos a favor, 132 en contra y 22 abstenciones, estas últimas provenientes principalmente de legisladores de Morena.
Medida que Morena defendió como necesaria para garantizar estabilidad institucional, mientras que la oposición advirtió riesgos para la renovación periódica de los órganos jurisdiccionales.
La nueva causal de nulidad electoral ha provocado posiciones encontradas, ya que sus promotores argumentan que busca proteger la soberanía nacional frente a posibles injerencias externas, mientras que críticos consideran indispensable definir con claridad los criterios y mecanismos para acreditar una eventual intervención extranjera.
Pese a la aprobación en San Lázaro, las reformas todavía deberán ser discutidas y votadas por el Senado de la República. Al tratarse de modificaciones constitucionales, también requerirán el aval de la mayoría de los congresos estatales antes de entrar en vigor.
Además, quedan pendientes las reformas a leyes secundarias que establecerán los procedimientos específicos para aplicar tanto los cambios en materia judicial como las nuevas reglas electorales.








