
¿Se acabó el cariño del gobernador Durazo a Colosio Riojas?
Por Francisco Javier Ruiz Quirrín
DICEN QUE las ofensas entre familiares o muy amigos siempre dejan una herida en el corazón que no se borra, aunque se perdone con el tiempo.
Siempre se ha sabido el gran afecto de Luis Donaldo Colosio Riojas por Alfonso Durazo y cómo éste último ha estado siempre al lado del hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta cuando lo ha necesitado.
También se sabe que la política divide a los más unidos. No solo no pensamos igual, sino que tenemos nuestro carácter y nuestro temperamento. Por eso, cuando se presenta algo que nos indigna, sacamos a relucir nuestros mejores argumentos para defender nuestro punto de vista. Unos de manera airada, agresiva. Otros, sin perder la cordura.
En la más alta tribuna de la nación y horas después de la lectura del segundo informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, Luis Donaldo Colosio Riojas ofreció el discurso más agresivo de su carrera en contra de la “cuarta transformación”, acusando a este gobierno de llevar a cabo acciones imperdonables en ocho años de estar en la presidencia de México, a pesar –dijo- de tener en sus manos un poder absoluto como no lo ha habido en otros presidentes. A la presidenta Sheinbaum le dijo:
“Hasta ahora ha elegido administrar la herencia en lugar de corregirla, proteger a sus aliados en lugar de exigirles cuentas, poner la lealtad a su partido por encima de la justicia. Ha elegido darle más valor a la protección de un movimiento político, hoy ampliamente cuestionado, que a los intereses de la república”.
Y precisó: “Es curioso que un gobierno que se autodetermina de la transformación, conserve intacto el sistema de privilegios que prometió demoler; es curioso que se predique la austeridad mientras mantienen lujos que tanto criticaron; es curioso que se reduzca el presupuesto a insumos esenciales en escuelas, en hospitales, mientras se levantan obras faraónicas que sirven al ego de unos cuantos y a nadie más. Es curioso que la Fiscalía, ciega y lentísima para atender las denuncias de las y los ciudadanos, recupere de pronto la prisa y la vista cuando se trata de perseguir un adversario”.
Y sí, estará usted de acuerdo conmigo que es el discurso más agresivo de Colosio Riojas en contra del régimen. Hasta parece que se inspiró en el discurso de su padre aquel 4 de marzo de 1994, ante el monumento a la Revolución.
Y como lo admitió, contrario a su estilo, el gobernador Alfonso Durazo escribió un post en su cuenta personal de X para responderle y de una forma crítica y muy agresiva. Entre otros señalamientos, escribió el mandatario:
“Luis Donaldo tiene futuro, pero este no le ha llegado todavía. Tiene mucho aún por aprender y mucho más aún por madurar. La retórica, por buena y efectista que sea, no puede superar jamás a la experiencia. Entender la complejidad de un gobierno estatal, no digamos ya de la presidencia de la república, es ajena a la capacidad de un principiante; dicho sea de paso, a esas responsabilidades no se puede llegar a aprender. Por eso no entiende la dimensión de la transformación social conseguida por la 4-T, particularmente por el gobierno de la Dra. Claudia Sheinbaum”.
Pero el Gobernador va más allá: “Carece de la calidad moral imprescindible para criticar eventuales deficiencias del gobierno de la doctora Sheinbaum, sobre todo porque dejó una estela de rezagos y desaciertos en su gestión como presidente municipal de Monterrey. Consecuencia de ello fue haber sido derrotado por la 4-T en la senaduría por Nuevo León. Ciertamente llegó al Senado, pero por vía de la primera minoría. No le alcanzaron su excelente oratoria, su fama ni su merecidamente reconocido apellido”.
Si podemos observarlo, el gobernador Durazo descalificó totalmente al joven Colosio en sus pretensiones de buscar el Gobierno de Sonora.
Si estas intervenciones hunden o catapultan a Colosio Riojas, el tiempo lo dirá. Éste último asume una actitud crítica al gobierno, como oposicionista que es, pero en su mensaje de este lunes dejó huella por sus precisiones.
El gobernador Durazo, como paisano y mentor del hijo de su amigo y jefe Luis Donaldo Colosio Murrieta, con este “post” logró dos cosas: Sacó a flote su congruencia en la defensa de la presidenta de la república y dejó la percepción de que no está detrás de la aspiración del joven Colosio para buscar sucederlo en palacio de gobierno.
“De mi futuro me encargo yo”, estableció ayer Donaldito en conversación con López Dóriga.
Es probable que ambos personajes hayan cumplido una misión. Otra vez, el tiempo lo dirá.








