
La Plaza Hidalgo de Huásabas
Un primer momento, se dejó el espacio físico que ocuparía la plaza, pero el presupuesto municipal nunca alcanzó para transformarla, siempre fue un espacio vacío, tuvieron que transcurrir muchos años para que se adecuara un paseo agradable
Por Pedro Moroyoqui Durán
Es increíble lo que puede hacer la I.A. a través de su magia rescata y vuelve a la vida imágenes cotidianas muy coloridas captadas en tiempos remotos.
En Huásabas, como todos los asentamientos humanos surgidos bajo el domino español, el espacio físico de un pueblo se distribuyó siguiendo un modelo preconcebido, en el primer cuadro del poblado se ubicaban las construcciones que albergaban los poderes religiosos y civiles, es decir el templo y el palacio de gobierno, la escuela y finalmente las residencias de las personas notables del lugar.
La plaza del pueblo, ocupaba el centro de todas estas construcciones, esta tenía varios usos, uno de ellos destinado a que las familias socializaran en las fiestas cívicas y religiosas, además de que sirviera de sano esparcimiento en bailes y otras diversiones, o bien congregar en ese espacio a toda la comunidad para notificar algún decreto o mensaje importante por parte de la autoridad civil.
En el centro de la plaza estaba el kiosco, un elemento arquitectónico, heredado por los musulmanes en su larga estadía en la península ibérica, en este subía una orquesta, que no podía faltar en todo pueblo, a tocar música viva, no había de otra en esos años.
En Huásabas un primer momento, se dejó el espacio físico que ocuparía la plaza, pero el presupuesto municipal nunca alcanzó para transformarla, siempre fue un espacio seco, yermo y vacío, al igual que la plaza de Basuchón, tuvieron que transcurrir, muchos años, para que se adecuara un paseo agradable, se plantaron árboles, jardines, flores, bancas y se instalara un kiosco en el centro.
A principios del siglo XX, don José María Leyva Moreno, un carpintero muy ingenioso que había residido en Estado Unidos, fabricó con madera la primera rueda hidráulica que permitió subir el agua del canal del pueblo y conducirla a la plaza y a los patios de la Iglesia, es así como se plantaron los primeros árboles, algunos naranjos agrios y pinos salados, después se plantaron eucaliptos, algunos de ellos aún existen, y se construyó el primer kiosco con madera.
La imagen que se observa, es una toma aérea, captada de una de las torres de la Iglesia quizá en el año de 1920, el único edificio que aún se conserva idéntico, es la antigua casa de don Julián Moreno Mella, que después pasó a ser propiedad de su nieto, don Venancito Durazo, casado con doña Rosita Leyva Suárez, en la esquina de enfrente, donde actualmente se ubica la casa propiedad de la familia Fimbres Noriega, se albergaban los poderes civiles, esta casa fue el consistorio, es decir el lugar donde despachaba el cabildo municipal y el alcalde, compartían el espacio, con la antigua escuela, Cuauhtémoc, desaparecida en 1946 y con la cárcel del pueblo, en el interior de la plaza se ven varios árboles, parece que son naranjos ya desarrollados, se puede observar que la mayoría de las construcciones no tenían acabado y presentaban el adobe deslavado. Al norte se puede ver que el barrio de Basuchi y Basuchito que apenas iniciaban.
La imagen fue recreada en color con Inteligencia artificial. Más adelante presentaré otras imágenes para ver el desarrollo que ha tenido este espacio tan importante en el poblado.








