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Entre accidentes, bienestar y dolor

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Por Aidé Patiño

San Luis R.C., SON.- Hay semanas en las que una ciudad parece contarnos, a través de sus acontecimientos, mucho más de lo que quisiéramos escuchar. Historias que hablan de nuestra vulnerabilidad, pero también de nuestra capacidad para acompañarnos, exigir y no permanecer indiferentes.

El tramo carretero de San Luis el Golfo vuelve a colocarnos frente a una preocupación que no podemos normalizar: los accidentes carreteros. Cada percance representa mucho más que una cifra o una nota informativa. Detrás de cada vehículo siniestrado hay familias, proyectos, trabajadores y personas que simplemente intentaban llegar a su destino, quizás el exceso de velocidad, la prisa o tramos de carretera en mal estado.

Por eso resulta inevitable preguntarnos cuánto tiempo más tendremos que hablar de accidentes para que la prevención, el exceso de velocidad, el mantenimiento, la señalización, la vigilancia y las condiciones de seguridad de las carreteras sean una verdadera prioridad. No se trata solamente de señalar culpables después de una tragedia; se trata de preguntarnos qué puede hacerse antes para evitar que ocurra.

La seguridad en nuestras carreteras no debería depender de la suerte, sino de la responsabilidad que debemos de tener también como conductores de un vehículo, porque aunque quizás tu manejes con precaución otros no lo hacen.

En medio de estas preocupaciones, también hay espacios que nos recuerdan que la vida merece ser cuidada desde otros frentes. El evento “Entre Nosotras”, organizado por las integrantes de la Asociación de Mujeres Profesionistas y de Negocios, representa precisamente uno de esos encuentros necesarios.

Una plática sobre wellness puede parecer, a primera vista, un tema alejado de los accidentes y de las noticias dolorosas. Sin embargo, existe un hilo que los une: la necesidad de cuidar a las personas.

Hablar de bienestar es hablar de salud emocional, de equilibrio, de reconocer nuestras necesidades y de construir espacios donde las mujeres puedan escucharse, acompañarse y fortalecerse. Las asociaciones de mujeres profesionistas y de negocios cumplen también una función social importante cuando generan comunidad, comparten conocimientos y abren conversaciones sobre temas que muchas veces dejamos para después.

Porque también debemos aprender a cuidarnos antes de llegar al límite.

Y mientras algunas mujeres se reúnen para hablar de bienestar, nuestra ciudad enfrenta una de esas noticias que ningún familiar quisiera recibir.

TRISTEMENTE, APARECIÓ el cuerpo de Wendy, después de más de diez días de búsqueda. Durante ese tiempo, su familia no dejó de buscarla y contó con el apoyo de integrantes de la comunidad que se sumaron a la esperanza de encontrarla con vida.

Hoy queda un dolor difícil de dimensionar.

Para una familia, diez días buscando a un ser querido deben sentirse interminables. Cada llamada, cada recorrido, cada información recibida alimenta la esperanza. Y cuando finalmente llega la noticia que nadie quería escuchar, queda un vacío que ninguna palabra puede llenar.

Pero también queda una pregunta que como sociedad no podemos dejar pasar: ¿qué estamos haciendo para que las familias que buscan a una persona desaparecida reciban una respuesta oportuna, una investigación efectiva y el acompañamiento que necesitan?

La exigencia de la familia de Wendy merece ser escuchada. No desde el morbo ni desde el aprovechamiento de una tragedia, sino desde la empatía y desde el legítimo derecho a conocer la verdad y exigir justicia.

Los tres acontecimientos nos dejan, cada uno a su manera, una lección.

LOS ACCIDENTES EN el tramo de San Luis el Golfo nos recuerdan que la prevención salva vidas. “Entre Nosotras” nos recuerda que cuidar nuestra salud física y emocional también es una responsabilidad. Y la tragedia de Wendy nos recuerda que detrás de cada persona desaparecida hay una familia que espera, busca y exige respuestas.

Quizá eso es lo que una comunidad debe hacer: prevenir, cuidarse, acompañarse y exigir.

No podemos acostumbrarnos a las tragedias. No podemos convertir los accidentes en estadísticas ni las desapariciones en noticias pasajeras. Tampoco debemos olvidar que una comunidad fuerte se construye cuando sus integrantes son capaces de tender la mano a quien lo necesita.

Hoy, ante estas historias, toca mirar hacia nuestras autoridades y pedir resultados, pero también mirarnos entre nosotros y preguntarnos qué podemos hacer.

Porque al final, una carretera segura, una comunidad que cuida el bienestar de sus mujeres y una respuesta eficaz ante una desaparición tienen algo en común: el valor que damos a la vida humana.

Y ese valor no puede ser solamente un discurso después de que ocurre una tragedia. Debe ser una prioridad todos los días.

FINALMENTE, el alcalde César Iván Sandoval Gámez se prepara para brindar su segundo informe de gobierno el próximo lunes 14 de septiembre a las 6 de la tarde en el teatro rio colorado.