
Decomisan más de 4 mil vapeadores en Sonora
En medio de prohibición nacional de los cigarros electrónicos, las autoridades sanitarias han intensificado operativos desde 2022
Por Antonio López Moreno
La Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios de Sonora (COESPRISSON) mantiene un monitoreo permanente sobre la comercialización de vapeadores y cigarros electrónicos en la entidad, con el decomiso de 4 mil 605 cigarrillos electrónicos desde el 2022.
Un informe obtenido a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, detalla los resultados de operativos de aseguramiento y destrucción realizados en coordinación con 14 Unidades de Control Sanitario.
El documento revela que 2022 fue el año con mayor número de productos incautados en el estado, marcando el punto más alto en la actividad de vigilancia.
Durante ese periodo, Hermosillo encabezó la lista con mil 439 piezas aseguradas, consolidándose como el principal foco de acción.
Le siguieron Puerto Peñasco con mil 86 piezas, San Luis Río Colorado con 720 y Ciudad Obregón con 348 dispositivos decomisados.
Para 2023, se registró una disminución general en los aseguramientos, aunque las acciones de vigilancia continuaron de manera constante.
Ese año, Ciudad Obregón superó a Hermosillo con 289 piezas, mientras que Puerto Peñasco reportó 266 y la capital 112. Además, Caborca se sumó al registro con 24 aseguramientos.
En 2024, la estrategia mostró una mayor dispersión geográfica, destacando Magdalena con 105 piezas incautadas.
Otros municipios como Puerto Peñasco, Guaymas, Nogales y San Luis Río Colorado también registraron aseguramientos, aunque en menor volumen.
Para 2025, los datos preliminares indican que Hermosillo y Guaymas concentran la mayoría de los decomisos, con 91 y 19 piezas respectivamente, mientras la autoridad sanitaria reiteró su compromiso con la transparencia y la protección de la salud pública.
¿Por qué están prohibidos?
Fue a partir de enero de 2026, que entró en vigor la prohibición de los vappes en México. De acuerdo a lo establecido por la Ley se fijaron una serie de medidas estrictas.
De entrada, la comercialización y venta de estos dispositivos se considera un delito, con sanciones que van de 1 a 8 años de prisión, además de multas que pueden superar los 200,000 pesos.
Asimismo, queda prohibida su importación al país, lo que limita completamente su acceso legal. Y aunque el consumo no está directamente penalizado, la ausencia de productos autorizados abrió campo al “mercado negro”.
También se prohíbe cualquier tipo de publicidad relacionada con estos dispositivos.
Finalmente, la Cofepris mantiene que ningún vapeador cuenta con autorización sanitaria, señalando que representan un riesgo para la salud pública.
Los riesgos de echar humo
De acuerdo a las autoridades sanitarias en México, el uso de vapeadores conlleva diversos riesgos para la salud. Entre ellos destacan las enfermedades pulmonares, incluyendo lesiones graves asociadas al vapeo, bronquitis y dificultad para respirar, con efectos comparables al tabaco convencional.
Además, muchos de estos dispositivos contienen altos niveles de nicotina, lo que favorece una rápida adicción y puede afectar el desarrollo cerebral, especialmente en jóvenes.
Los aerosoles que generan también contienen compuestos tóxicos —como acetato de isoamilo, alcohol bencílico y metales pesados— que son inhalados directamente hacia los pulmones. A esto se suman efectos cardiovasculares, como el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, así como posibles daños a largo plazo, incluyendo el desarrollo de enfermedades crónicas similares a las provocadas por el tabaquismo.









