
El Viacrucis del Lefty
Por Pedro “Chory” Carmona
El nombre del Lefty es Javier Emiliano Granillo. Es un joven de recién ingreso a la Preparatoria, a quien conocí hace tres años, cuando inició su Educación Secundaria en la Estatal #31 de esta ciudad, ubicada en la confluencia de las calles Quintana Roo y Olivares.
Un niño de escasos 12 o 13 años de edad, que había quedado en el turno vespertino de la secundaria y, desde un inicio, me di cuenta de que su pasión era el basquetbol. Con un físico “menudito”, no era alto y ni sabía tirar al aro; poco futuro le veía, pero le fascinaba el baloncesto y, como casi en todas las escuelas públicas de los turnos vespertinos, no existen entrenamientos, ni equipos, ni buena educación física. Lo que sí hay son cascaritas en el receso y en las horas libres, “que afortunadamente” para ellos hay muchas en el ciclo escolar, por las ausencias de maestros.
El turno matutino, como en casi todas las secundarias públicas, se cuece aparte, por todo lo que ya sabemos: es mejor que nuestros hijos estudien por la mañana que por la tarde; casi no faltan los maestros, los maestros de educación física tienen sus primeras horas del día para trabajar. Además, en ese turno sí había entrenamientos en contra turno, en un programa de basquetbol y volibol que habíamos creado un servidor y otros entrenadores externos que invité, que no eran del plantel, con un horario de las 12:50 a las 14:00 horas. Padres de familia y alumnos lo adoptaron de común acuerdo y ya aportaban una cantidad de 250 pesos quincenales, que servía para sus honorarios y material deportivo.
¡¡Todos salíamos ganando!! ¿Por qué? Le explico:
Los alumnos (as), después de cumplir con su horario académico, cumplían también con actividades deportivas, de tal manera que el padre o la madre de familia los recogía a las 14:15 horas. Su hijo era llevado a su casa con tarea académica y ya entrenado. Los padres ya no daban vueltas por las tardes para llevarlo a alguna actividad deportiva y hasta podrían echar una “sietecita”. No pagarían más por entrenamiento, no darían más vueltas y les alcanzaría el tanque semanal de la gasolina.
Este programa también lo llevamos a cabo con los mismos deportes con nuestros vecinos, la Primaria Lamberto Hernández. Padres y madres, igual: ¡¡encantados!! Porque les daban más tiempo para poder recoger a sus hijos y aprendían fundamentos para cuando estos nos llegaban a la Secundaria 31, “nos caían” con coordinación motriz fina y gruesa.
¡¡Pero eso no es todo!!
Eran la única escuela de Gobierno Estatal que participaba en Copas de Colegios Particulares; lo mismo en el Colegio Regis, Alemán, Alerce, INAM, IMARC, High Point, Bicultural Cananea, Colegio San José, Americano del Pacífico. En todas esas canchas nuestros alumnos jugaron y conocieron nuevas y bonitas instalaciones. Nunca desentonaron; podíamos perder y ganar, como es el deporte.
Lo que sí estoy seguro que dejé en ellos bonitos recuerdos difícil de borrar, con el tiempo se darán cuenta de que son experiencias que nunca se olvidan. Nosotros, como maestros, lo llamamos FORMACIÓN. Lo malo, y que difícilmente volverán a jugar en esas bonitas instalaciones.
Volviendo con el Lefty…
Ya inscrito en el turno vespertino en la Secundaria 31, el director en ese entonces era Adolfo Landavazo, quien nos había prometido que lo iba a cambiar a la mañana. Fue puro chorizo, nos “la jugó”. El último año llegó una nueva directora, Rosa María Leyva, y fue lo mismo.
Para entonces, el Lefty ya estaba en la selección de la Secundaria. Había aprendido, pero casi no jugaba porque no podía salir por las tardes, que eran los partidos; perdería clases y un servidor no podía sacarlo. Se agüitaba mucho; nada más agachaba la cabeza y se retiraba a su salón.
Se graduó con buen promedio. Ya no volví a saber nada del Lefty.
En la semana recibí un mensaje. Era de él y decía:
“Buenas tardes, coach, ¿cómo ha estado? Soy Lefty. Una disculpa por molestarlo en domingo. Lo contacto para ver si me puede ayudar. Quedé en el Cobach Reforma, en el turno vespertino; se me complica porque entreno en las tardes. Quería saber si me podría ayudar con el cambio en la mañana. Saludos.”
Se me devolvió la “cinta” y dije: de nueva cuenta inicia el viacrucis del Lefty, ahora junto a su madre, Jessica Yesenia Armenta.
Un llamado al director del Cobach Reforma, Jesús Alfonso Gil Armenta.








