
Estudiantes denuncian incertidumbre ante huelga en la UNISON
Por Ileana Bernal de la R.
En medio del conflicto laboral que mantiene en vilo a la Universidad de Sonora (UNISON), la voz estudiantil comienza a tomar mayor protagonismo. Mientras el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de (STEUS), confirmó el estallamiento de huelga tras una votación mayoritaria, alumnos advierten sobre un escenario de incertidumbre que impacta directamente en su vida académica y económica.
Durante una entrevista en el noticiero De Primera Plana, Paul Axel Medellín, integrante de la Asociación de Estudiantes de la universidad, señaló que la comunidad estudiantil ha optado por escuchar tanto a los sindicatos como a la autoridad universitaria antes de fijar postura.
“Nosotros, al ser terceros, nos abocamos a escuchar ambas posturas… vimos los puntos de acuerdo, pero también las diferencias”, explicó.
El conflicto se intensificó tras la resolución de un tribunal laboral federal que ordenó archivar el emplazamiento a huelga del STEUS, argumentando presuntas omisiones técnicas en el documento. Entre ellas, no especificar en qué campus se llevaría a cabo la suspensión de labores.
Para los estudiantes, la decisión genera dudas sobre la legalidad del proceso.
“Para nosotros es muy grave… se muestra una falta a derechos irrenunciables que los trabajadores han construido a lo largo de los años”, sostuvo Medellín.
“Si eso están haciendo con los sindicatos, ¿qué no harán con los individuos?”, añadió.
A pesar de la resolución judicial, el STEUS llevó a cabo su votación interna, donde mil 028 trabajadores se pronunciaron a favor de la huelga, frente a 595 en contra y 16 votos nulos; y con ello, se determinó el cierre de las instalaciones universitarias a partir de las 17:00 horas de hoy.
En paralelo, el STAUS mantiene su propio emplazamiento a huelga para el próximo 30 de abril, lo que podría prolongar el conflicto.
Desde la perspectiva estudiantil, la preocupación principal radica en los efectos que el paro pueda tener, especialmente para quienes provienen de otros municipios.
“El 35 o 40 por ciento de la matrícula es foránea… ellos son los que más lo resienten”, explicó Medellín.
“No saben si deben seguir pagando renta, si regresar a sus municipios o cuánto durará la huelga”.
La experiencia de conflictos anteriores alimenta el temor, ya que en el 2023, una huelga se extendió durante dos meses, generando afectaciones académicas y económicas para miles de alumnos.
Ante este panorama, los estudiantes han solicitado a la administración universitaria la implementación de protocolos claros que permitan mitigar los efectos negativos para ellos.
“Hemos pedido acciones clave y empatía hacia la comunidad estudiantil… pero no hemos tenido una respuesta efectiva”, afirmó.
El caso actual, además de evidenciar tensiones laborales, pone sobre la mesa un problema estructural en la universidad: la falta de mecanismos que protejan a los estudiantes frente a conflictos sindicales que, aunque ajenos a ellos, terminan afectando su formación y estabilidad.
Mientras las negociaciones continúan y se anticipan posibles recursos legales por parte del sindicato, la incertidumbre se mantiene como el denominador común en los pasillos de la Universidad de Sonora.








