
Regreso a clases desnuda el problema de movilidad en Hermosillo
Por Ileana Bernal de la R.
Septiembre arrancó para Hermosillo con una vieja ecuación que vuelve a complicarse: más estudiantes en las calles, obras simultáneas y un transporte público que no alcanza para absorber toda la demanda.
El regreso a clases puso nuevamente bajo presión la movilidad de Hermosillo: más vehículos en circulación, obras en puntos estratégicos, semáforos mal sincronizados, y una demanda creciente de transporte público comenzaron a complicar los traslados desde las primeras horas del día.
Sergio Valdez López, director de Tránsito Municipal, informó que la dependencia mantiene vigilancia en zonas escolares y vialidades afectadas por obras.
Entre los puntos con restricciones se encuentran Quintero Arce, entre Serna y Colosio; Circunvalación, en Coloso Alto; Quiroga, entre García Morales y Lázaro Cárdenas, además de Agustín del Campo y Perimetral Norte. El funcionario pidió salir con anticipación, respetar los límites de velocidad y atender las indicaciones de los agentes.
Por su parte, Alfonso López Villa, representante de Vigilantes del Transporte, advirtió que Hermosillo requiere al menos 500 camiones para atender adecuadamente la demanda, mientras que durante el regreso a clases se contabilizaron poco más de 300 unidades.
“Hay que prepararse con al menos hora y media y llevarse mucha paciencia en la mochila”, señaló al advertir que no observa un plan de emergencia para enfrentar el incremento de usuarios.
El diagnóstico contrasta con la cifra oficial: Carlos Sosa Castañeda, titular del IMTES, informó que este lunes operaron 345 unidades en Hermosillo. La diferencia entre la capacidad reportada por la autoridad y la que considera necesaria Vigilantes del Transporte vuelve a colocar sobre la mesa el déficit de unidades y la presión que enfrenta el servicio.
Manuel Arvizu Quintero, policía municipal en retiro y especialista en movilidad, ubicó entre los corredores con mayor carga a Quiroga, García Morales, Solidaridad, Morelos, Progreso, Pino Suárez y Rosales.
Explicó que el tráfico comienza a intensificarse desde las 6:00 horas, aumenta entre 6:30 y 7:00 y vuelve a complicarse al mediodía por las salidas escolares.
El regreso a clases, en suma, no solo representa más automóviles en las calles: vuelve a poner a prueba la capacidad de Hermosillo para mover a estudiantes, trabajadores y familias en una ciudad donde las obras y la insuficiencia del transporte público terminan haciendo más largo el camino. (Fuente: El Imparcial)








