
Hermosillo: Semillero de Integridad y Profesionalismo
La profesionalización del servicio público es un paso necesario para fortalecer la confianza ciudadana. Hermosillo ya ha avanzado en esta dirección; el reto ahora es que más instituciones adopten este modelo
Por Guillermo Moreno Ríos
Desde hace varios años, en el Colegio de Profesionistas Multidisciplinario INCIDE hemos impulsado la profesionalización de la función pública como un eje estratégico del desarrollo institucional. Prueba de ello es que, en octubre de 2024, en estos mismos espacios de difusión, dimos seguimiento a nuestra participación en los foros de consulta convocados por la Comisión de Presupuestos y Asuntos Municipales del Congreso del Estado de Sonora.
En dicho espacio, propusimos de manera puntual que los ayuntamientos incorporen la profesionalización como requisito para el ingreso, permanencia y promoción de los servidores públicos. Esta propuesta fue planteada ante legisladores y autoridades municipales con el objetivo de elevar la calidad del servicio público, fortalecer la legalidad en el ejercicio de la función administrativa y reducir riesgos de corrupción mediante mecanismos formales de evaluación y certificación.
Nuestra misión ha sido clara: vincular el conocimiento especializado con el desarrollo social. Partimos de la convicción de que la calidad de una organización depende directamente de la preparación de su personal, y que la capacitación continua es indispensable para garantizar servicios públicos eficientes y confiables.
Durante el último año, colaboramos con el Ayuntamiento de Hermosillo en un proyecto de profesionalización que hoy presenta resultados relevantes. Este esfuerzo fue impulsado por el Presidente Municipal, Antonio Astiazarán, quien respaldó con acciones concretas la formación del capital humano de su administración. La implementación estuvo a cargo del Oficial Mayor, Ramón Corral, y fue coordinada por el Director de Recursos Humanos, Armando Rodríguez, junto con su equipo, quienes hicieron posible que 149 servidores públicos participaran en un proceso integral de capacitación, evaluación y certificación.
El eje central del proyecto fue el estándar de competencia EC0500: “Acción con legalidad y prevención de la corrupción en la Administración Pública”. Este estándar acredita que el servidor público cuenta con las competencias necesarias para actuar conforme a la legalidad, promover conductas éticas y cumplir con mecanismos de rendición de cuentas. Como parte del proceso, se desarrolló el curso de Educación Profesional Continua “Ética Pública y Gestión Anticorrupción: Herramientas para Servidores Públicos”, con validez oficial de la Secretaría de Educación y Cultura del Estado de Sonora, adaptado a las necesidades específicas del Ayuntamiento.
La entrega de certificados representó el cierre de un proceso exigente para los participantes, quienes cumplieron con sus responsabilidades laborales mientras se sometían a evaluaciones formales. Este logro fortalece su perfil profesional y contribuye a elevar los estándares de desempeño dentro del servicio público municipal.
Este caso demuestra que la certificación de competencias es una herramienta efectiva para fortalecer la capacidad institucional. Permite a las organizaciones asegurar que su personal no solo cuenta con conocimientos, sino que los aplica bajo estándares reconocidos oficialmente por el CONOCER, siendo además fortalecidos y adecuados a las necesidades específicas de cada Ayuntamiento.
La profesionalización del servicio público es un paso necesario para fortalecer la confianza ciudadana. Hermosillo ya ha avanzado en esta dirección; el reto ahora es que más instituciones adopten este modelo y consoliden equipos de trabajo certificados, capaces y comprometidos.
En INCIDE contamos con la capacidad para replicar este tipo de resultados en otras instituciones. Nuestra oferta incluye programas en gestión de calidad, protección civil, igualdad laboral, inteligencia artificial, derecho informático e inglés para profesionistas, entre otros. No puedo dejar de reconocer y felicitar públicamente a Krupshupsky Ibarra, quien coordinó estos trabajos desde nuestra trinchera.
Hacemos un llamado a los profesionistas interesados en sumarse a las labores de capacitación, así como a los ayuntamientos e instituciones, para fortalecer sus capacidades mediante la formación y certificación de su capital humano, asegurando así un servicio público más eficiente, ético y profesional.








