
Cervando Flores asumió presidencia de CEDH: Visión «al ras del suelo»
En entrevista con Ruiz Quirrín, el nuevo ombudsman afirmó que no llega con “machete” ni a “incendiar la pradera”, sino que buscará establecer su propia dinámica de trabajo que implica brindar resultados a la gente
Por Redacción
Ante los 33 diputados del Congreso del Estado, Cervando Flores Castelo alzó la mano y rindió protesta como nuevo presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para el periodo 2026-2030. Su compromiso inicial fue establecer una dinámica de trabajo que rompa con el «romanticismo» de los derechos humanos y se enfoque en beneficios reales y visibles para la población.
En entrevista para Noticiero De Primera Mano con Ruiz Quirrín, el nuevo Ombudsman de Sonora enfatizó que su presidencia marcará una ruptura con el pasado, buscando transformar una institución percibida como «de élite» en una entidad cercana a las causas sociales.
“Se trata de que la Comisión Estatal de Derechos Humanos deje de ser del estatus quo o la bolsa de trabajo de castas doradas y se baje a la gente. Que sea una institución al ras del suelo y que le permita a la gente tener una percepción de algo y de alguien que produce resultados tangibles en beneficio de la gente, es decir, bajarnos al nivel de la gente, pero que no que no sea como algo romántico los derechos humanos”.
Detrás de la legitimidad del cargo
Ante los cuestionamientos sobre su llegada al cargo, Flores defendió la legalidad y transparencia del proceso realizado por el Congreso del Estado, calificándolo como el ejercicio más vigilado y abierto en la historia de la Comisión.
Comentó que el proceso se desarrolló bajo la supervisión de un poder constitucional autónomo. Explicó que hubo filtros para llegar al resultado.
La primera aduana fue la revisión de los diputados de la documentación donde se validó el registro de 30 aspirantes iniciales que cumplían con los requisitos legales.
En una segunda etapa, de los 30 perfiles aptos, se seleccionó a un grupo de seis finalistas. Esta decisión fue tomada por unanimidad dentro de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos.
Y en la designación final, Flores fue elegido por el pleno del Congreso con el respaldo de más de las dos terceras partes de los legisladores, cumpliendo con el rigor constitucional requerido.
En este sentido, el nuevo presidente de la CEDH desestimó las críticas que señalan su pasado partidista en el PRD o su reciente labor en el gobierno estatal como impedimentos para el cargo.
“En ese supuesto que me marcan, ¿cómo puede ser posible si hablan de 25 años atrás? ¿Será posible pensar que eso sea impedimento para que a estas alturas yo no pueda ocupar este cargo?”, cuestionó.
Además, refirió que se trata de un partido que ya perdió su registro y no existe.
Argumentó que no existen requisitos de “temporalidad eterna” en la Constitución que prohíban a un ciudadano ocupar cargos públicos de por vida por actividades pasadas.
Explicó que, ante la falta de tiempos específicos en la ley local, se debe aplicar de manera supletoria la ley nacional, la cual establece un periodo de solo un año de separación de otros cargos para ocupar una comisionaduría.
Aseguró que su designación es “absolutamente viable y legítima”, sugiriendo que cualquier juicio en su contra resultaría en una orden judicial para que el Congreso elimine artículos locales que contravengan la Constitución Nacional por ser “absurdos e irresponsables”.
Reestructuración interna
Cervando Flores inició su gestión revisando la documentación y el estado administrativo de la CEDH. Respecto a los rumores sobre solicitudes de renuncia masivas en su primer día, el comisionado aclaró que su trato inicial fue exclusivamente con el expresidente Luis Fernando Rentería durante el proceso de entrega-recepción. Sin embargo, fue contundente respecto a sus facultades normativas para conformar su equipo de trabajo.
Flores defendió su derecho de nombrar a funcionarios de su confianza en áreas estratégicas y mandos básicos. “Entra un equipo y tengo que proponer a personas que me han acompañado… que son de mi confianza y con las que coincidimos en una perspectiva”, señaló. No obstante, aseguró que este proceso se realizará con respeto absoluto a los derechos laborales y sin “incendiar la pradera”.
Autonomía frente Palacio
Cervando fue cuestionado por la capacidad que tendrá desde la CEDH para confrontar al gobierno en turno. Flores aseguró no tener ninguna disyuntiva al respecto, afirmando que su encomienda es defender a la gente y denunciar cualquier abuso o negligencia de funcionarios públicos.
Aunque reconoció haber mantenido conversaciones “sensibles y de reflexión” con el gobernador, Alfonso Durazo, enfatizó que nunca ha recibido una instrucción o mensaje que comprometa su autonomía.
Insistió que su postura es de diálogo y resolución, pero con la firmeza necesaria para señalar y observar a cualquier autoridad que violente derechos humanos. “No se trata de andar incendiando praderas, se trata de que se resuelva”, añadió.








