
¿Transparencia sin INAI? Sheinbaum presenta su nuevo modelo de acceso a la información
Por Ileana Bernal de la R.
Con el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) ya fuera del mapa institucional, el Gobierno federal dio este martes un paso más hacia su nuevo esquema de acceso a la información.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó un decreto para fortalecer la transparencia en las dependencias públicas, pero el anuncio llegó acompañado de otro tema que volvió a encender el debate: las nuevas reglas para los medios de comunicación y los derechos de las audiencias.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que el objetivo del decreto es ampliar la información disponible para la ciudadanía y evitar que quede a criterio de los funcionarios decidir qué documentos pueden reservarse. Entre los cambios, los contratos de Pemex y CFE deberán publicarse cada mes, en lugar de hacerlo trimestralmente, además de reducirse los supuestos para clasificar información como reservada. En los casos relacionados con seguridad nacional o litigios, deberán difundirse versiones públicas cuando la ley lo permita.
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, explicó que la medida busca fortalecer el principio de máxima publicidad, mientras que la consejera jurídica María Luisa Alcalde aclaró que los lineamientos sobre derechos de las audiencias no contemplan sanciones por contenidos periodísticos.
Sin embargo, cada medio de comunicación deberá contar con un código de ética, designar un defensor de las audiencias y establecer mecanismos para recibir quejas ciudadanas. De no cumplir con estas obligaciones, será la autoridad la que intervenga para exigir su aplicación.
Ante las críticas surgidas en distintos sectores sobre una posible limitación a la libertad de expresión, la presidenta respondió de manera directa: «No estamos limitando nada», al sostener que las nuevas disposiciones buscan regular procedimientos y no el contenido de las publicaciones.
El decreto será publicado en el Diario Oficial de la Federación, mientras que la iniciativa de reforma a la Ley General de Transparencia será enviada al Congreso al inicio del próximo periodo ordinario de sesiones.
Más allá del discurso oficial, el nuevo modelo abre una discusión que apenas comienza: cómo garantizar el acceso a la información pública y, al mismo tiempo, preservar la autonomía y la libertad de los medios de comunicación.








