"Ellos son capitanes de su alma. No van bajo el liderazgo de nadie. Yo soy una mujer que construye, no una mujer que destruye", Natalia Rivera.
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Natalia rompió con MC por giro hacia el padrecismo

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En entrevista exclusiva, la ex dirigente naranja, adelanta que no va a Morena, ni al PRI, apunta a rutas que la mantengan en la oposición

 

Por Redacción

Natalia Rivera Grijalva renunció a Movimiento Ciudadano después de cuatro años de trabajo político y territorial en Sonora. La decisión, afirma, no tuvo que ver con una candidatura personal, sino con su desacuerdo con la estrategia naranja de incorporar a figuras identificadas con el padrecismo.

La exdirigente estatal de MC asegura que no se siente traicionada ni dolida y que su salida responde a una cuestión de congruencia con su trayectoria política. Ahora analiza distintas propuestas, con una condición: mantenerse en la oposición y participar en un proyecto que vuelva a entusiasmarla.

En entrevista para “De Primera Mano” con Ruiz Quirrín, Rivera Grijalva sostiene que se trató de una estrategia que en definitiva para ella no era funcional.

¿Qué va a pasar ahora con Natalia Rivera?

Esta decisión la tomé en plena conciencia, con serenidad y tranquilidad, a partir de mi propia historia, de mi congruencia y de una lucha en la que creí y sigo creyendo. Es una decisión que respeta quién soy y quién quiero ser en la política, y por eso había que explicarla.

Estoy en un tiempo de explicar, pero también de escuchar. Hay varios amigos y amigas que, con mucha generosidad, públicamente y en privado, me han hecho invitaciones. Eso habla de la grandeza, la generosidad y la solidaridad de ellos y ellas.

Pero tomaré el tiempo necesario para decidir qué sigue. Sigo siendo política, porque eso es lo que soy: una mujer que se dedica a la política.

¿No te llamó Dante? ¿No te llamó Jorge Álvarez Máynez? ¿No te reclamaron?

Con Dante tuve una última conversación el lunes 24 por la noche. Le manifesté que él tenía todo el derecho de plantear una estrategia para invitar al padrecismo a Movimiento Ciudadano, y ellos tenían el legítimo derecho de aceptar.

Pero le dije que esa estrategia no era funcional para mí. Puedo entenderla, pero no puedo justificarla, defenderla ni operarla. Le dije que entonces yo no era funcional en esa estrategia y ahí presenté mi renuncia.

Después de eso, Dante entendió que era una decisión tomada y no he vuelto a tener comunicación con él.

Al día siguiente Jorge me envió algunos mensajes porque la renuncia se la presenté directamente a Dante. Me dijo que no sabía de la decisión, que entendía la situación y que haría las explicaciones correspondientes. Posteriormente, envié formalmente mi renuncia y solicité que iniciara el proceso de entrega-recepción.

Y quiero agradecer el tiempo, maestro, porque de Movimiento Ciudadano no me voy con rencor, ni con dolor, ni con enojo. Al contrario: fueron cuatro años en los que fui muy feliz. Hice muchos amigos y amigas, a quienes les mando un gran saludo y les deseo muchísimo éxito en sus proyectos.

Trabajaste en una reestructuración de MC en 50 de los 72 municipios de Sonora. Recordé el caso de Dolores del Río, que había recibido una promesa de Dante para una candidatura que finalmente no se concretó. ¿No ocurrió algo parecido contigo? 

No, maestro. Yo siempre fui muy clara. Mi gran ilusión era operar para los 72 candidatos y candidatas a las alcaldías. Cuando llegué a la coordinación de MC había solamente cuatro coordinaciones. Me tocó organizar 50 y nuestra meta era llegar a las 72.

Mi gran emoción y motivación era que esos 72 proyectos lograran, muchos de ellos, estar en la titularidad de sus alcaldías. Quien me conoce sabe que disfruto muchísimo operar para otros, construir para otros. Siempre digo que es Disneylandia para mí cuando estoy coordinando campañas u operando políticamente para que otros construyan.

Esa es mi esencia. Siempre se lo dije a Dante: soy mejor operadora que candidata. Mi ilusión era operar, trabajar y construir para que otros lograran sus proyectos.

Mi decisión tuvo que ver con la invitación que legítimamente hizo Dante a diversos actores del padrecismo. Él puede hacerlo. Pero yo no puedo decir que esa estrategia sea congruente con mi historia y con lo que yo creo.

 

 

¿No huele a traición eso?

Yo no me siento traicionada, maestro. Tampoco me siento dolida ni afectada en lo personal. Simplemente es una decisión estratégica de Dante con la cual no estoy de acuerdo.

Me parece que rompe con lo que veníamos construyendo, pero además va en contrasentido de una lucha que durante muchos años di. Me parecería un inmenso acto de incongruencia de mi parte dejar de lado esa parte de mi historia.

A partir de tu renuncia siguió tu ejemplo Rogelio Cota y también algunos jóvenes de MC. Se habló incluso de una desbandada.

Ellos son capitanes de su alma. No van bajo el liderazgo de nadie. Yo soy una mujer que construye, no una mujer que destruye.

Pero dejas MC y no emprendes una campaña para hacerle daño al partido.

Jamás. Por el contrario.

Porque evidentemente una salida de dirigentes y militantes representa un daño al partido.

Creo que el daño lo hizo quien tomó una decisión estratégica a contracorriente de lo que los sonorenses quieren. Creo que esto evidencia que una decisión tomada de manera central no estaba respaldada por la voluntad no solamente de la dirigencia, que era lo de menos, sino de la familia naranja en Sonora. Quien provoca eso, si es que pudiera llamársele desbandada —yo no me atrevería a hacerlo—, tiene que ver con quien toma decisiones sin consultar.

 

¿Dónde te ves? ¿Dónde aterriza tu congruencia? Hay quienes afirman que finalmente vas a anunciar tu apoyo a Antonio Astiazarán.

La verdad es que estoy cada vez más convencida de que esto tiene más que ver con las personas que con las marcas. Cada vez me convenzo más de eso. En todas las marcas hay personas buenas y malas; en todas hay fortalezas y debilidades.

Esto tiene que ser una lucha a favor de las personas y de los proyectos en los que uno cree, en los que uno se puede emocionar, en los que uno puede sentirse retado.

Creo que a mis 52 años y con más de 30 años en la política puedo darme el regalo de construir proyectos que me emocionen, que me entusiasmen, que me reten. Tal vez por ahí será: proyectos y personas que me hagan volver a soñar.

¿Incluido Morena?

No, maestro, porque estoy diciendo que no voy a salir de una inconsistencia para caer en otra. Yo creo que Morena le está haciendo un daño inmenso al país. Sostengo que son un solo mazacote: partido, Poder Legislativo, Ejecutivo, Judicial y crimen organizado, un solo mazacote con el que, a mi juicio, le pegan en la cabeza a cualquiera que se atreve a disentir.

Lo he dicho y lo seguiré diciendo. Parte de la lucha que hay que dar es por los equilibrios que le devuelvan al país la esperanza, el rumbo y el destino.

Entonces, si de algo estoy segura en este momento, es que no seguiré esa ruta.

¿Ni regresarías al PRI?

No, ni siquiera en este momento lo estoy planteando en ese sentido.

¿Cuál otra ruta puede haber y cuál sería ese salto de mayor dificultad?

Mantenerme en la oposición, tomarme codo a codo con otros compañeros y compañeras para seguir caminando y devolverle equilibrios al país.

Son dos manos más. Aquí hay dos manos más. Ni valen más ni valen menos que las otras manos de otros compañeros y compañeras, pero aquí están: dos manos más dispuestas a seguir trabajando.

Te he visto con Alí Camacho, del Partido Sonorense. Antes también te habíamos visto con él. ¿No te ha llamado Toño Astiazarán? ¿No has platicado con él?

Sí, maestro. Claro que me llamó. Fue de las primeras personas que me llamó, por supuesto que sí.

También Alí. Hubo una invitación pública generosísima y de una estatura política increíble de parte de Celina. Para mí va a ser inolvidable que haya tenido ese acto de generosidad política. Eso habla de su grandeza política.

También he recibido otras invitaciones en privado, pero como le digo, tomaré estos días y vamos a tomar esta decisión con calma. Quiero algo que de verdad me emocione, que me rete y que me haga volver a soñar que sí es posible tener una alternativa.