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Desayuno del Día: Chilaquiles verdes con pollo

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Por Chef Camila «Cami» Herrera

Hay desayunos que tienen el don de reunir a todos alrededor de la mesa. Los chilaquiles son uno de ellos: sencillos, generosos y con ese aroma que sale de la cocina y hace que hasta el más dormido aparezca preguntando: “¿Ya están listos?”.

Hoy vamos a preparar unos chilaquiles verdes con pollo muy al estilo de Cami, con una identidad que nos recuerda a Sonora. Aquí no buscamos complicarnos la vida; queremos buenos ingredientes, una salsa con carácter y una tortilla que conserve ese doradito que hace toda la diferencia.

La clave comienza con el totopo; las tortillas de maíz se cortan en triángulos y se doran hasta conseguir una textura crujiente, pero sin llevarlas a un punto excesivamente rígido. Queremos que puedan absorber la salsa y, al mismo tiempo, conservar cierta estructura.

Para la salsa verde, el protagonista es el tomatillo, acompañado por chile serrano, cebolla y cilantro fresco. Yo prefiero asar los tomatillos y la cebolla antes de licuarlos, porque ese contacto con el comal desarrolla notas más profundas, ligeramente ahumadas, que le dan mucha personalidad a la preparación.

Una vez licuada la salsa, la llevamos al sartén y dejamos que reduzca unos minutos. Este paso es importante: la salsa debe adquirir cuerpo y concentrar sus sabores antes de encontrarse con los totopos.

Y aquí viene otro secreto de una buena cocina: los chilaquiles no se deben dejar nadando en salsa. Incorporamos las tortillas justo al final y mezclamos con movimientos suaves para que queden bien empapadas, pero todavía con textura.

Servimos inmediatamente y coronamos con pollo cocido y deshebrado, queso fresco, crema y cebolla finamente rebanada. Unas hojas de cilantro y unas rodajitas de chile serrano terminan el plato con frescura y ese pequeño golpe de picor que tanto nos gusta por estas tierras.

Ingredientes:

8 tortillas de maíz
2 tazas de pollo cocido y deshebrado
6 tomatillos verdes
1 o 2 chiles serranos, según el gusto
¼ de cebolla
Un puñito de cilantro fresco
Queso fresco al gusto
Crema al gusto
½ cebolla, finamente rebanada
Aceite para dorar los totopos
Sal al gusto
½ taza de agua o caldo de pollo, aproximadamente

Preparación:

Corta las tortillas en triángulos y dóralas en aceite caliente hasta obtener un bonito tono dorado y una textura crujiente. Retira y coloca sobre papel absorbente.

Asa los tomatillos, el chile y la cebolla en un comal hasta que presenten algunas zonas ligeramente tatemadas. Licúa con el cilantro, sal y un poco de agua o caldo de pollo.

Calienta la salsa en un sartén amplio y deja que hierva suavemente durante unos minutos para que tome cuerpo.

Agrega los totopos y mezcla con cuidado durante unos segundos. Retira del fuego antes de que pierdan completamente su textura.

Sirve de inmediato. Coloca encima el pollo deshebrado y termina con queso fresco, crema, cebolla y cilantro.

Para acompañar:

Un café recién preparado es perfecto para este desayuno. Y si queremos llevarlo a una mesa todavía más sonorense, una rica salsa picante (porque en Sonora nos gusta «enchilarnos»).

Desde el punto de vista nutricional, el pollo aporta proteína de buena calidad; el maíz proporciona energía y fibra, mientras que el tomatillo, cilantro, cebolla y chile complementan el plato con vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.

Y recuerden: cocinar también es una forma de consentir. Unos buenos chilaquiles no necesitan lujo; necesitan una salsa bien hecha, tortillas doradas en su punto y ese cariño que se nota desde el primer bocado.