PrincipalesReportajesSEMANARIO

Mapa de sangre y pólvora en Sonora: El imparable corredor de armas ilegales

82views

Por Rigo Gutiérrez E.

El imparable flujo de armas ilegales que cruza de Estados Unidos a México, no solo deja al descubierto una estela de muerte y pólvora a su paso; también revela toda una compleja red que opera a ambos lados de la frontera y que, hasta ahora, las autoridades mexicanas no han logrado atacar de fondo con éxito.

“Primera Plana” presenta un mapa que ubica los “focos rojos” del territorio sonorense donde se han registrado los decomisos de armamento más importantes en los últimos cinco años. 

El cinturón de fuego se concentra en el norte de Sonora. 

Corredor de la muerte 

De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional a este semanario (Folio No. 340026400486626), entre enero de 2021 y septiembre de 2026, el Ejército y la Guardia Nacional, lograron incautar un total de 4,139 armas de fuego. 

Según el informe, diez municipios concentran más del 70% de todo el armamento decomisado en la entidad.

Los primeros cinco son: San Luis Río Colorado, con 599 armas; Caborca, con 596; Nogales, con 394; 

Plutarco Elías Calles, con 353; y Cajeme, con 272.

En conjunto, estas cinco localidades concentran 2,214 armas, equivalentes a más de la mitad de todo el armamento asegurado durante el periodo.

Les siguen Altar, con 223; Sáric, con 167; Pitiquito, con 165; Sonoyta, con 109; y Navojoa, con 104. En conjunto, estos cinco municipios suman otras 768 armas.

 

Retumban los cuernos de chivo 

Los fusiles de asalto son el tipo de arma que aparece con mayor frecuencia entre los aseguramientos reportados por el Ejército.

De acuerdo con la información oficial, fueron incautados 3,860 fusiles de distintos calibres, equivalentes a aproximadamente 93% del total de armas decomisadas. Le siguen las ametralladoras, con 110 unidades; carabinas, con 88; y escopetas, con 41.

Una característica es que los fusiles están diseñados para el combate, se pueden seleccionar de semiautomático y automático (ráfaga). A decir de los datos, los AK-47, “cuerno de chivo”, es la preferida por los grupos criminales.

Para el Lic. Víctor Félix, analista en Políticas Públicas y Seguridad Ciudadana, este tipo de armamento representa un riesgo elevado por su capacidad de fuego y potencial letal, además de que su presencia entre las armas aseguradas, apunta a su posible destino hacia organizaciones criminales.

Aunque ve con buenos ojos los operativos, cuestiona que hace falta investigaciones que permitan identificar y detener a las personas que integran las redes de tráfico.

¿Por qué sigue imparable el tráfico de armas?

Al revisar las cifras de incautaciones por año se detectó que el año con mayor volumen de decomisos fue 2024, alcanzando un pico de 1,386 armas. Se registró un crecimiento constante en los aseguramientos año con año entre 2021 y 2024. Sin embargo algo ocurre que, a pesar de operativos, el fenómeno parece no tener freno. 

Víctor Félix compara el tráfico de armas con la mítica Hidra, la serpiente de muchas cabezas a la que, según el mito, se le podía cortar una cabeza mientras otras volvían a crecer.

Afirma que los aseguramientos son un golpe a la capacidad operativa de los cárteles, pero es insuficiente si no se desarticulan las redes encargadas de introducir las armas al país.

Para el especialista, la concentración de aseguramientos en municipios fronterizos refleja la importancia de esta zona como corredor para la entrada de armas a otros estados.

“Sonora funciona como una de las principales rutas de entrada para el flujo ilegal de armas”, señaló. 

 

Estrategia actual: tiros de salva 

El especialista plantea una paradoja en la estrategia, si bien los operativos pueden ser efectivos para retirar armas del alcance de grupos criminales, se enfocan principalmente en el resultado del tráfico y no necesariamente en las condiciones que permiten que éste continúe.

Y es que apunta, mientras hay condiciones que faciliten la compra de armas en Estados Unidos y no exista una coordinación fronteriza más efectiva para impedir su ingreso a México, los decomisos por sí solos no resolverán el problema.

El experto ve como una oportunidad para el Gobierno Mexicano utilizar las mesas de negociación y cooperación con Estados Unidos para impulsar medidas que dificulten el acceso a armas que posteriormente puedan ser traficadas hacia territorio mexicano.

Puso sobre la mesa lo que ocurre en estados fronterizos estadounidenses, como Texas y Arizona, que según mencionó de informes de la Fiscalía, una proporción importante de las armas aseguradas en México tiene como origen esos estados y California.

El especialista sostiene que la regulación y los requisitos para la adquisición de armas en Estados Unidos deben formar parte de las conversaciones bilaterales de seguridad.

La responsabilidad del Gobierno

El especialista consideró que, más que hablar de facultades del gobierno mexicano para modificar la política estadounidense en materia de armas, existe una responsabilidad política de mantener el tema de manera permanente en las negociaciones bilaterales.

Finalmente dijo que México debe insistir en acuerdos que permitan fortalecer los controles tanto en Estados Unidos como en los cruces fronterizos hacia territorio mexicano.

Señaló que mientras Estados Unidos concentra sus controles en las mercancías y bienes que ingresan a su territorio, México debería fortalecer la revisión de lo que entra al país desde el norte.

A su juicio, una política de seguridad fronteriza eficaz debería priorizar la detección y contención de mercancías ilícitas que ingresan a México, además de mantener controles sobre los flujos hacia Estados Unidos.

El especialista añadió que la combinación de controles insuficientes, redes criminales y facilidad de acceso a determinadas armas permite que el tráfico continúe imparable pese a los aseguramientos.