
Golpe al bolsillo: Canasta básica supera inflación; entre el tomate y las tortillas presionan el gasto familiar
La cifra rebasa la meta de 910 pesos establecida en el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), evidenciando una presión constante en el gasto de las familias sonorenses.
Por Ileana Bernal de la R.
El bolsillo de las familias mexicanas vuelve a resentir el alza en los alimentos, ya que en el pasado mes de marzo, la canasta básica subió 8.1% en zonas urbanas y 7.6% en rurales, casi el doble de la inflación general (4.6%), según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El caso más crítico es el jitomate, cuyo precio se disparó 126.3% anual, seguido del tomate verde con 89.5%, impactando directamente el gasto diario en comida.
A este escenario se suma la tensión actual por el «posible» incremento al precio de la tortilla. Aunque no existe un aumento oficial, en distintos puntos del país ya se reportan incrementos de entre 2 y 4 pesos por kilo, lo que ha generado inconformidad entre consumidores.
La presidenta Claudia Sheinbaum salió a desmentir un aumento generalizado, sin embargo, en la práctica, muchas familias ya enfrentan el incremento en sus bolsillos.
El Inegi advirtió que este encarecimiento afecta directamente la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, es decir, el mínimo necesario para alimentarse.
A inicios de 2026, Hermosillo se mantiene como una de las ciudades con la canasta básica más cara del país, con precios que frecuentemente superan los 900 a 990 pesos por 24 productos esenciales.
La cifra rebasa la meta de 910 pesos establecida en el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), evidenciando una presión constante en el gasto de las familias sonorenses.
Con este nivel de precios, la capital del estado se posiciona de forma recurrente entre las ciudades con mayor costo en alimentos del noroeste, en un contexto donde productos clave como el jitomate han registrado incrementos históricos.
En términos simples: el dinero alcanza cada vez para menos.
Mientras tanto, otros productos y servicios también presionan el gasto, reduciendo aún más el margen en los hogares.








