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Norberto Barraza: «La ciudad no puede volver a empezar cada tres años»

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El diputado local confirma que buscará la alcaldía de Hermosillo; propone un gerente de ciudad, continuidad administrativa y plantea convertir a los recolectores de basura en «ojos» de la capital

 

Por Redacción

Después de más de tres décadas recorriendo colonias, comunidades rurales y prácticamente cada rincón de Hermosillo desde distintas responsabilidades en el servicio público, Norberto Barraza Almazán sostiene que la ciudad ya no necesita gobiernos que comiencen de cero cada tres años.

Necesita continuidad. Necesita regresar a lo básico. Y necesita —plantea— un nuevo modelo de administración donde las decisiones se tomen con información generada todos los días en las calles.

En entrevista exclusiva para el programa “De Primera Mano” con Francisco Javier Ruiz Quirrín, el diputado local del Partido Encuentro Solidario (PES) —aliado de Morena— confirmó que buscará la candidatura a la Presidencia Municipal de Hermosillo y, al mismo tiempo, presentó una singular propuesta: utilizar la estructura de recolección de basura como un sistema permanente de diagnóstico urbano.

—»¿Estás anunciando algo?» —preguntó Ruiz Quirrín.

Barraza respondió que no se trata de un anuncio de campaña, sino de una visión de gobierno.

 

“Los únicos servidores públicos que visitan cada casa”

 

Para Barraza, los trabajadores de los camiones recolectores representan la red de contacto ciudadano más extensa que tiene un ayuntamiento.

«Son los únicos servidores públicos que pasan dos veces por semana frente a prácticamente todas las viviendas de Hermosillo», explicó.

Por ello considera que pueden convertirse en una fuente permanente de información para detectar fugas de agua, baches, parques deteriorados, basureros clandestinos y hasta zonas donde exista una alta concentración de perros en situación de calle.

Su propuesta incluso contempla equipar las unidades con cámaras y desarrollar un sistema que permita reportar incidencias en tiempo real.

«Con capacitación y un método de trabajo, los muchachos de recolección pueden aportar información valiosísima para atender la ciudad», afirmó.

No es una ocurrencia, asegura, y recuerda que dirigió Servicios Públicos Municipales durante tres administraciones distintas: inició con Guatimoc Yberri, continuó con Jorge Valencia Juillerat y años después regresó al cargo durante el gobierno de Célida López Cárdenas.

Esa permanencia, dice, le permitió construir un modelo operativo que llevó al servicio de recolección de basura de los últimos lugares de evaluación al primero.

El secreto, explica, nunca estuvo únicamente en comprar camiones nuevos. Consistió en escuchar a los ciudadanos. Modificar rutas. Cambiar horarios cuando era necesario. Dar mantenimiento permanente a las unidades.

«La gente siempre te dice cuándo estás haciendo bien las cosas y cuándo debes corregir», comentó.

 

Los problemas ya no esperan

 

Más allá de la recolección de basura, Barraza hace un diagnóstico amplio de la capital.

Habla de una ciudad que enfrenta un rezago importante en infraestructura hidráulica, vialidades, parques y forestación.

Asegura que muchas colonias tienen redes de agua potable y drenaje cuya vida útil terminó hace décadas. Por ello sostiene que ya no basta reparar baches.

Hay que sustituir tuberías completas y posteriormente recarpetear las vialidades.

«Necesitamos regresar a lo básico», resume.

También señala un problema que ha crecido silenciosamente: los perros en situación de calle.

Desde su perspectiva, el problema ya afecta especialmente a los adultos mayores, quienes en muchas colonias han dejado de caminar por temor a sufrir ataques.

Además, advierte sobre el aumento de enfermedades como la rickettsiosis y considera indispensable diseñar políticas que protejan tanto a los animales como a las personas.

 

El gerente de ciudad

 

Entre todas las propuestas expuestas durante la entrevista, crear la figura del gerente de ciudad es algo novedoso —al menos en lo local—.

Se trataría de una persona especializada en infraestructura urbana, agua, movilidad y planeación, que permanezca en funciones independientemente del partido que gane las elecciones.

Barraza asegura haber conocido este modelo en Phoenix, Arizona, donde —relató— un gerente urbano acumulaba casi tres décadas en el cargo mientras recibía capacitación permanente.

«La ciudad no puede volver a empezar cada tres años», insistió.

En su opinión, la curva de aprendizaje que enfrenta cada nueva administración termina costándole demasiado dinero a los ciudadanos.

 

«Sí voy por la alcaldía»

 

Norberto Barraza ya ha intentado ser candidato independiente e incluso promovió la creación de un partido político.

Ahora confirmó que buscará representar a Morena y sus aliados en la elección por la Presidencia Municipal de Hermosillo.

«No soy ningún improvisado», respondió.

Sostuvo que su principal carta de presentación son más de 30 años de trabajo en la administración pública y el conocimiento directo de la ciudad y de las comunidades rurales.

«Traemos las ganas, conocemos las necesidades y también las soluciones», afirmó.

 

Confía en las encuestas

 

Barraza reveló que ya conversó con el gobernador Alfonso Durazo sobre su aspiración.

Según explicó, el mandatario le expresó que la definición de las candidaturas deberá surgir del resultado de las encuestas y de la opinión ciudadana.

El legislador dijo coincidir con ese método: «Lo importante es que levanten la mano quienes realmente puedan hacer un buen trabajo».

 

Muchas propuestas, pero ¿y el presupuesto?

 

Barraza sostiene que el dinero que pagan los ciudadanos debe concentrarse prioritariamente en agua, pavimentación, drenaje, parques, vialidades y servicios públicos.

Para ilustrarlo, recordó el caso de una familia del Palo Verde que, tras la pandemia, terminó vendiendo muy por debajo de su valor una vivienda ubicada en una calle sin pavimentar.

«Cuando la gente paga sus impuestos espera que ese esfuerzo regrese convertido en mejores condiciones para vivir».

También dejó sobre la mesa la disyuntiva de si la próxima administración deberá seguir gobernando con los mismos esquemas de siempre o apostar por un modelo técnico, permanente y basado en información cotidiana para administrar una ciudad que ya rebasa el millón de habitantes.