
Cahuamanta con aleta, el sabor de Sonora que levanta hasta el ánimo
Por Chef Camila «Cami» Herrera
Hay desayunos que alimentan… y hay otros que tienen personalidad propia. La cahuamanta pertenece a la segunda categoría.
Originaria de Ciudad Obregón, esta joya de la cocina sonorense nació ligada a la caguama, pero con el tiempo la preparación se transformó y hoy la protagonista es la mantarraya, acompañada muchas veces de camarón y, para los verdaderos aficionados, aleta.
Y aquí está el secreto: no se trata solamente de un caldo. Es un desayuno contundente, aromático, picosito y reconfortante; de esos que llegan humeando a la mesa con cebolla, repollo, limón y salsa… y de inmediato despiertan el apetito.
🦐 Proteína que sí llena
La mantarraya y el camarón convierten a la cahuamanta en una preparación rica en proteína. Como referencia, 100 gramos de camarón cocido aportan alrededor de 24 gramos de proteína, además de ser una fuente importante de selenio y fósforo.
Las verduras —zanahoria, apio, ejote y tomate— agregan fibra, vitaminas, minerales y sabor, mientras que el caldo aporta buena parte de la experiencia: calientito, especiado y perfecto para acompañar los sólidos.
Eso sí: el valor nutricional final depende de las cantidades, el tipo de preparación y especialmente de cuánto aceite, manteca o consomé se utilice. No hay que tomar como referencia una cifra única para todos los platos.
🌶️ ¿Cómo se come una buena cahuamanta?
En Sonora hay una regla no escrita: si viene con caldo, hay que respetarlo.
Puedes servirla en plato hondo, con los trozos de mantarraya, camarón y aleta, o preparar tacos con tortilla de maíz, repollo, cebolla morada, limón y salsa.
Y el caldo —el famoso vichi— se sirve bien caliente. Algunas preparaciones tradicionales incluso lo ofrecen aparte, en vaso.
¿Y con qué la acompañamos?
Para un desayuno así, mi elección sería sencilla:
Agua de limón natural, con poca azúcar o sin azúcar. 🍋
También queda excelente con agua de jamaica o agua natural bien fría.
¿Café? Se puede… pero después de una cahuamanta con aleta, el cuerpo probablemente ya recibió suficiente despertador.
Y una recomendación importante: por tratarse de mariscos, hay que procurar que estén muy frescos y bien refrigerados, especialmente durante el calor sonorense.
👨🍳 Cahuamanta sonorense con aleta
Ingredientes
- 1 kg de mantarraya limpia, en trozos
- 500 g de camarón limpio
- 300–500 g de aleta, según gusto
- 3 tomates
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias
- 2 ramas de apio
- 1 taza de ejotes picados
- 2 chiles pasilla
- Orégano y comino al gusto
- Caldo o consomé de camarón
- Sal al gusto
- Limón, repollo, cebolla morada y salsa para servir
Preparación
- Limpia y cuece la mantarraya hasta que esté suave. Retírala y reserva.
- Asa o cuece los tomates, cebolla, ajo y chile pasilla. Licúa con un poco de caldo.
- En una olla, agrega el caldo, la mezcla de tomate, zanahoria, apio y ejotes. Sazona con orégano y una pizca de comino.
- Cuando las verduras estén casi listas, incorpora la mantarraya y la aleta.
- Agrega el camarón al final para evitar sobrecocerlo y cocina hasta que esté listo.
- Sirve bien caliente, con repollo, cebolla morada, limón y salsa.
Esta combinación de mantarraya, camarón, verduras y chile aparece en distintas versiones sonorenses; incluso hay recetas locales que incorporan aleta como ingrediente opcional.
El toque final
Una cucharada de salsa, unas gotas de limón, cebollita, repollo…
Y ahora sí:
que se agarre el domingo, porque ya llegó la cahuamanta. 🌵🦐








