(Imagen creada con IA)
DE PRIMERA MANOGastronomíaPrincipales

Desayuno del Día: Tostadas de camote con sabor a nostalgia

75views

Por Chef Camila “Cami” Herrera

Hay ingredientes que tienen algo de abrazo, y el camote es uno de ellos.

Cuando empieza a cambiar la temporada, aunque aquí en Sonora todavía tengamos días bastante calurosos, a mí se me antojan esos sabores que huelen a cocina de casa: canela, nuez, piloncillo y algo recién horneado.

Hoy vamos a preparar unas tostadas de camote con requesón, nuez y un poquito de miel de piloncillo. Son sencillas, nutritivas y de esas recetas que uno puede preparar sin complicarse la mañana.

Y les digo algo: si tienen camote en la cocina, no lo dejen esperando. Puede convertirse en un desayuno delicioso.

El camote es una excelente fuente de carbohidratos complejos y fibra, además de aportar betacarotenos, que el organismo convierte en vitamina A. También contiene potasio y otros micronutrientes.

El requesón ayuda a incorporar proteína y calcio, mientras que la nuez aporta grasas insaturadas, fibra y minerales.

Así que tenemos un desayuno que combina energía, proteína, fibra y grasas saludables. Y sí, también está rico, que eso cuenta muchísimo.

Tostadas de camote

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 camote grande
  • ½ taza de requesón
  • ¼ de taza de nuez picada
  • 1 cucharadita de miel de piloncillo
  • ½ cucharadita de canela
  • Una pizca de sal
  • 1 cucharadita de mantequilla o aceite de oliva
  • Semillas de calabaza, opcionales
  • Unas rebanaditas de manzana, opcionales

Vamos a cocinar

Lavamos muy bien el camote y lo cortamos a lo largo en rebanadas de aproximadamente un centímetro, como si fueran nuestras propias tostadas.

Las colocamos en una charola, agregamos un poquito de aceite o mantequilla y horneamos a 200 °C durante 20 a 25 minutos, volteándolas a la mitad de la cocción. Deben quedar suaves por dentro y ligeramente doradas en las orillas.

Mientras tanto, mezclamos el requesón con una pizquita de sal y un poco de canela.

Cuando las rebanadas de camote estén listas, las sacamos del horno y colocamos encima el requesón, la nuez y apenas un hilo de miel de piloncillo.

Si quieren llevarlas todavía más hacia el otoño, pueden agregar unas láminas muy delgaditas de manzana y unas semillas de calabaza.

Y listo.

No necesitamos llenar el plato de azúcar para sentir que estamos comiendo algo especial. El camote ya tiene ese dulzor natural que hace todo el trabajo.

Y para acompañar…

Aquí sí me voy por un café de olla con canela y naranja.

Preparamos nuestro café como acostumbramos y agregamos al agua una raja de canela y un pequeño trozo de cáscara de naranja bien lavada. Si les gusta ligeramente dulce, un poquito de piloncillo.

El aroma es maravilloso.

Me gusta pensar que esta combinación es como una pequeña bienvenida al otoño: camote caliente, nuez crujiente, canela y café recién hecho.

¿Cuánto aporta?

Por porción, considerando el camote, requesón, nuez y una pequeña cantidad de miel, tenemos aproximadamente 300 a 350 calorías, con alrededor de 10 a 12 gramos de proteína, además de fibra y grasas insaturadas.

Las cantidades pueden variar según el tamaño del camote y la cantidad de requesón, nuez y miel que utilicemos.

Así que ya saben: no hace falta esperar a que bajen las temperaturas para empezar a cocinar con sabor a otoño.

A veces basta con encender el horno, poner café y dejar que la cocina huela bonito.

Buen provecho, y nos vemos mañana en la cocina. 🍂