
¡Arrancan las campañas electorales!
La soberbia, trampa y fragilidad de Morena
Por Mónica Calles Miramontes
Los procesos electorales 2026-2027 ya comenzaron, lo prohíbe la ley, pero lo ordenó Morena.
Lo mismo pasó hace tres años, cuando desde Palacio Nacional se anunció que Morena adelantaría sus disputas internas para seleccionar candidaturas, sin importar la prohibición legal. Entonces nadie los detuvo y nadie lo hace ahora.
Hoy todos los partidos, con excepción de MC, intentan seguirle el paso a Morena violando la ley, aniquilando su propia autoridad moral para señalar el madruguete de Morena.
La complacencia del INE y del Tribunal Electoral es la evidencia de que las instituciones que nacieron para ser democráticas están secuestradas y son serviles al poder político.
Para el oficialismo la ley no es más que una recomendación, que ellos deciden si acatan o no. Ese es justamente el mensaje: su hegemonía está por encima del sistema, pretendiendo desalentar cualquier intento por detenerlos, competirles o cuestionarlos. Es autoritarismo.
El oficialismo destruyó los contrapesos, tienen una mayoría ilegítima con la que pueden diseñar sus propias reglas, pero a pesar de ello necesitan de la ilegalidad, los madruguetes y trampas.
¿Qué ventaja les ofrece esto? Absolutamente todas. Un partido que arranca antes que el árbitro pite, les permite mover toda la maquinaria electoral y dinero ilícito sin ser fiscalizado. Y seamos claros, solo quien tiene el aparato estatal y un presupuesto ilimitado puede sostener campañas por meses.
Con todo y la alineación de la oposición a la ilegal anticipación, solo provoca su asfixia financiera y un atropellado procedimiento de selección de candidaturas que no permitirá buscar esos perfiles de “aire ciudadano” que tanto pregonaron. Están bailando al son de sus contrincantes.
Además, bajo la simulación de “Coordinadores Territoriales” no solo se posicionan tramposamente frente a la ciudadanía; sino que les permite llegar al arranque las campañas oficiales (las que sí marca la ley) con suficiente tiempo para sanar las heridas internas que se generen por las disputas de las candidaturas.
Así, al institucionalizar el fraude, el oficialismo arrebata ventajas electorales; mientras que, al mismo tiempo, se distrae a la población, analistas y medios con la conversación de las candidaturas, ocultando cuestionamientos sobre los malos resultados de sus gobiernos.
¿Tienen asegurada la victoria y perpetuidad? No, porque su ambición personal y desprecio por el bienestar del país engendra su mayor debilidad; las cosas caen por su propio peso.
Su sed incontenible de poder los retrata de cuerpo entero. Nacieron denunciando fraudes y abusos, pero hoy ellos son la personificación de los mayores fraudes reales o los que imaginaron, traicionando décadas de lucha y de su propia historia.
Con esas campañas anticipadas vendrá también el descuido de los funcionarios que hoy buscan una candidatura, el desgaste de gobierno, el fuego amigo prolongado, un absoluto descrédito de todas las instituciones que colonizaron, hartazgo y un inmenso gasto electoral que se financiará con las carencias de los mexicanos.
El nivel de destrucción democrática que han causado a México hoy es tan grande como su fragilidad.
Su peor pecado será haberse traicionado y destruido a sí mismos.
Abogada y consultora especialista en materia electoral
Web: defensaelectoral.com.mx LupaReforma2026.mx
X: moni_calles








