(Imágenes tomas de la red)
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Las nuevas trampas para niños

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Esta pasada semana se celebró el Día del Niño en México, una fecha que se estableció oficialmente el 30 de abril de 1924, bajo el gobierno del presidente Álvaro Obregón y la gestión de José Vasconcelos en la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el objetivo de reafirmar los derechos de la infancia tras la Primera Guerra Mundial y la ratificación de la Declaración de Ginebra. Entre ellos que tuvieran seguridad en sus casas y en la calle. Principalmente en el exterior, porque se suponía que ahí estaban los grandes peligros para los pequeños. Hoy, sigue siendo la calle una zona de peligro para los menores por el elevado número de desparecidos.

De acuerdo con el portal Infobae “En México, 29 menores de edad desaparecen cada día, según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y el colectivo Hasta Encontrarles. En 2025 se registraron 10 mil 700 reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes a nivel nacional. Casi 3 mil 000 menores siguen sin ser localizados.

El número de casos aumentó 0.3% respecto a 2024, cuando se reportaron 10,631.

El dato más alarmante: los niños de 0 a 7 años sin localizar crecieron 30.3% en un solo año, al pasar de 2,192 a 2 mil 856 casos. Muchos son encontrados con vida, pero siguen sin ser localizados casi 3 mil infantes”. Sin duda que son datos alarmantes.

Al peligro que es la calle para los menores, ahora hay que agregar una nueva amenaza y se trata de los cibersecuestros, que en su mayoría son virtuales para extorsionar a la familia. Según el reporte en redes “En México, se ha detectado una modalidad creciente de secuestro virtual de menores operada principalmente a través de plataformas digitales. A diferencia del secuestro físico, este delito es una forma de extorsión telefónica donde los delincuentes manipulan psicológicamente a niños y padres simultáneamente sin tener contacto físico real con ellos. El Modus Operandi empieza con un contacto inicial. Los delincuentes contactan a menores a través de redes sociales o videojuegos en línea populares como Roblox, Minecraft, Fortnite, Free Fire o Among Us haciéndose pasar como si fuera otro niño. Luego mediante manipulación, convencen al niño de que sus padres están en peligro (accidentados o detenidos) o roban su cuenta de WhatsApp. Le ordenan al menor salir de su casa o esconderse, manteniendo la línea telefónica ocupada para que los padres no puedan localizarlo. Acto seguido llaman a los familiares asegurando que tienen al niño físicamente secuestrado. Exigen rescates que oscilan entre los 10,000 y 100,000 pesos”. Por lo general la familia entra en pánico al no encontrar al menor y muchas veces pagan el rescate. Este peligro ya no está en las calles, sino dentro de las propias casas de los niños. Y no lo están advirtiendo las autoridades.

En Sonora ya está presente el secuestro virtual. Lo último en delito de secuestro se presentó en Cd. Obregón, donde un pequeño de solo 11 años fue secuestrado usando un video juego llamado Roblox, que parece inofensivo pero ahora se demostró que puede ser usado por delincuentes. De acuerdo a las redes, “Roblox es una plataforma de videojuegos en línea y un sistema de creación de videojuegos desarrollado por Roblox Corporation que permite a los usuarios programar y jugar juegos creados por ellos mismos o por otros usuarios”. Es obvio que muchos pensarán que es algo para niños y jóvenes, pero ahí está la trampa cuando es aprovechado por adultos para engañar a los pequeños y llegar hasta el secuestro.

De acuerdo a los reportes policiacos y crónicas periodísticas, un pequeño de 11 años de nombre Tadeo fue engañado para que permaneciera desaparecido durante varias horas mientras extorsionaban a su familia. Con habilidad y haciéndose pasar por un amigo de la misma edad, los delincuentes le dijeron que saliera de su domicilio en el fraccionamiento Los Héroes, de Cd. Obregón y se escondiera. En tanto, los delincuentes afirmaban que lo tenían secuestrado y le exigieron a la familia un pago de 20 mil pesos para liberarlo. Para atemorizar más a la familia usaron la voz de otro niño para fingir que era la víctima y estaba prisionero. Gracias a que sus familiares no cayeron en la trampa y denunciar a la policía pudieron localizar al menor horas más tarde. Estaba oculto en un terreno baldío cercano de su vivienda, pero no podía salir de ahí hasta recibir la palabra clave “conejo verde”.

Este hecho pasó desapercibido por los medios de comunicación, que al parecer no le dieron la debida importancia a pesar de la enorme amenaza que representa para los niños, porque ahora el peligro real está en la propia casa en un celular o una Tablet, que se suponen usan para entretenerse en diferentes video juegos que parecieran inofensivos, pero ahora no damos cuenta que ya se vuelven una amenaza al ser manipulados por delincuentes. Es casi seguro que la mayoría de los padres ni siquiera saben donde navegan los pequeños en el internet, porque se considera que están jugando en la seguridad de la casa. Pero cuidado, ahí está la nueva amenaza. 

Para prevenir estos delitos, las unidades de seguridad cibernética recomiendan: 

Supervisión: Monitorear las interacciones de los menores en videojuegos y redes sociales.

Privacidad: No compartir datos personales, ubicaciones o fotos de uniformes escolares en línea.

Control Parental: Instalar herramientas de control parental en todos los dispositivos.

Comunicación: Enseñar a los niños que nunca deben salir de casa por instrucciones de un desconocido, incluso si alega una emergencia familiar. 

En caso de emergencia o sospecha: Mantén la calma y trata de localizar al menor por otros medios.

 

No realices depósitos de dinero inmediatamente.

Ante esta nueva amenaza y peligro, los adultos deben preparar a los menores para evitar caer en engaños y trampas, que ya no están en la calle, sino dentro de la casa. Por eso en este Día del Niño no solo hay que festejar, sino prepararnos contra lo que es el nuevo peligro cibernético.