
CTM Sonora denuncia el Cierre de Guarderías del IMSS
La organización sindical observa un proceso gradual de estancias que dejan de operar, afectando a madres trabajadoras; exhorta al IMSS analizar opciones
Por Redacción
Advierte la CTM en Sonora que el sistema de guarderías subrogadas del IMSS, atraviesa por una situación crítica que podría dejar a miles de trabajadores sin este servicio esencial.
Isabel Velázquez, secretaria de Bienestar Social en la CTM, reveló en entrevista para el noticiero De Primera Mano con Ruiz Quirrín, que cada vez son menos las estancias.
Abundó que la reducción del servicio de guarderías no es un evento aislado, sino un proceso gradual que ha mermado la capacidad de atención en todo el estado.
Según los registros del IMSS, la infraestructura ha sufrido un retroceso, en los últimos cuatro años:
Antes de la Pandemia (2020), existían 63 guarderías activas, hoy son 47 estancias. De estar atendiendo a más de 11 mil niños, ahora calculan que son atendidos cerca de 9 nueve mil.
La líder sindical recordó que la crisis se ha agudizado con el cierre de un centro en diciembre de 2025 (afectando a 80 niños) y otro en enero (afectando a 180 niños). Aunque el IMSS intenta reubicar a los menores, la saturación del sistema impide que nuevos solicitantes puedan ingresar hasta que se resuelva la situación de los desplazados.
Inviabilidad Financiera
La causa principal detrás de este fenómeno, anota Isabel Velázquez, es la falta de viabilidad financiera para los prestadores de servicio particulares que operan las guarderías bajo el esquema de subrogación.
Identifica un desequilibrio crítico entre los costos operativos y el apoyo institucional: Mientras que el salario mínimo aumentó un 13% en el último año, el incremento presupuestal otorgado por el IMSS a los prestadores fue de apenas un 3.5%.
Esto sumado al aumento en los días de vacaciones para los trabajadores y el incremento general de costos han asfixiado a las administraciones de los centros.
Además, los prestadores deben cumplir con certificaciones y dictámenes de seguridad obligatorios y no cuentan con apoyo financiero adicional por parte del instituto.
“El prestador de servicio simplemente ya no quiere seguir participando… dice: ‘¿Sabes qué? Voy a cerrar, voy a dejar eso porque es inviabilidad financiera’. No le conviene”, apuntó.
La dirigente sindical, alertó que el 80% de las estancias infantiles que prestan servicio, vencieron sus contratos en diciembre, lo que podría dejar a más de 3 mil niños sin acceso a este servicio y afectar a decenas de trabajadoras.
¿Y quién cuida a los niños?
A decir de Isabel Velázquez, la falta de guarderías va más allá de lo laboral y tiene impacto en situaciones de salud mental y seguridad para las familias sonorenses.
Y es que las mujeres trabajadoras representan el sector más vulnerable ante esta carencia.
Ante el cierre de espacios, se ha reportado que algunos menores son dejados al cuidado de vecinos o incluso de otros menores de edad, lo que representa un riesgo extremo.
Los padres enfrentan cuadros de ansiedad y depresión ante la incertidumbre de no tener un lugar seguro para sus hijos.
El estrés se traduce en ausentismo y solicitudes constantes de permisos para salir antes de la jornada, afectando la productividad y la economía familiar.
Llegó la hora de buscar soluciones
La organización sindical, hizo un llamado enérgico a la delegada del IMSS en Sonora, Mariel Martínez, exigiendo soluciones inmediatas antes de que el conflicto escale a acciones colectivas.
Solicitan un incremento a los prestadores del servicio, acorde al aumento del salario mínimo.
También recursos para cubrir los dictámenes de seguridad exigidos por el instituto.
Y finalmente, la CTM exige que no se cierre ninguna guardería actual a menos que ya esté disponible un nuevo Centro de Educación y Cuidado Infantil (CECI) con la misma capacidad operativa.







