EE.UU. captura a Nicolás Maduro y reconfigura el poder en Venezuela

Por Jessi Freitez Guedez / New York
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su traslado a Nueva York abrió un nuevo capítulo de alta tensión política, jurídica y diplomática en la región. La operación, confirmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, derivó en una incertidumbre y celebraciones en comunidades venezolanas en el exterior.
Según el gobierno de Estados Unidos, la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, fue el resultado de una operación ordenada por Trump la noche del viernes y ejecutada durante la madrugada del sábado. El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, informó que la misión involucró unas 150 aeronaves destinadas a neutralizar defensas aéreas venezolanas y permitir el despliegue de tropas en Caracas.
La operación duró aproximadamente dos horas y 20 minutos. Maduro y Flores se rindieron al amanecer del sábado. Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses enfrentaron “una resistencia significativa”. Washington aseguró que no hubo estadounidenses fallecidos y que alrededor de media docena de soldados resultaron heridos. Con respecto a las vidas de venezolanos, los reportes de cuerpos de seguridad registran 25 víctimas en los ataques contra instalaciones militares venezolanas. La mayoría eran jóvenes menores de 25 años y pertenecían al Batallón de Seguridad Presidencial. Según los registros de ingresos a los hospitales, suman más de 90 heridos.
¿Quién gobierna Venezuela?
Tras la captura de Maduro, Trump declaró que Estados Unidos tenía la intención de “gobernar el país” de manera transitoria, aunque ofreció pocos detalles sobre cómo se implementaría esa administración. Sus comentarios incluyeron referencias a la explotación y venta del petróleo venezolano.
En Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez funge como presidenta interina. No obstante, en un discurso transmitido en vivo, Rodríguez denunció la intervención estadounidense y afirmó que “el único presidente” sigue siendo Nicolás Maduro. En paralelo, la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado llamó a una transición política pacífica.
El futuro judicial de Maduro
Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales. La fiscal general Pam Bondi aseguró que ambos “enfrentarán toda la fuerza de la justicia estadounidense”. El expresidente venezolano fue ingresado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Una acusación lo imputa por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas automáticas. Los cargos recuerdan a una acusación presentada en 2020, durante el primer mandato de Trump, que vinculaba a Maduro con el llamado Cártel de los Soles.
Reacciones dentro y fuera del país
La intervención provocó reacciones encontradas. En Venezuela, ciudadanos comenzaron a abastecerse de alimentos ante la incertidumbre. En Estados Unidos, hubo celebraciones en comunidades venezolanas, especialmente en el sur de Florida.
Mientras se definen los próximos pasos políticos y legales, Venezuela entra en una etapa marcada por la incertidumbre: un expresidente detenido en el extranjero, un poder en disputa dentro del país y una comunidad internacional dividida sobre la legitimidad y las consecuencias de la intervención.
Los temas pendientes y cómo están los ciudadanos.
Mientras tanto, en Venezuela actualmente hay más de 900 presos políticos, según lo documentado por la ONG Provea. “La única hoja de ruta legítima para superar más de una década de violaciones masivas de derechos humanos y el estrangulamiento de la institucionalidad debe estar anclada en la noción de una sociedad democrática, justa y participativa, en el marco de un Estado democrático que garantice la vigencia de la justicia social y el pleno respeto de los derechos humanos”, señaló la organización.
En Caracas, al momento en que se escribe este texto, hay zonas con fallas eléctricas, personas intentando buscar provisiones y una Fuerza Armada Nacional que llama a que “se devuelva a Cilia Flores y a Nicolás Maduro, que están secuestrados”.
La tensión se mantiene en el país, las calles siguen desoladas y, aunque el transporte público está trabajando con normalidad, tiene poca afluencia de usuarios.
@ycegnews
Artículo publicado en La Voz de Jalisco








