
Farías: Denuncias dentro de la Marina, acusaciones de la FGR y una baja definitiva antes de su captura
Por Ileana Bernal de la R.
La audiencia de Fernando Farías Laguna en el penal del Altiplano abrió un nuevo ángulo en el caso del llamado “huachicol fiscal”: el excontralmirante no sólo rechazó los señalamientos de la Fiscalía General de la República, sino que, de acuerdo con la línea de defensa que ha sostenido desde hace meses, asegura que desde dentro de la propia Secretaría de Marina informó a sus superiores sobre operaciones relacionadas con el tráfico ilegal de combustible.
Aunque la audiencia del miércoles se realizó a puerta cerrada y los detalles de su intervención no fueron difundidos oficialmente, su defensa ha sostenido que Farías cuenta con comunicaciones que demostrarían que informó de las acusaciones al entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda. Según esa versión, el alto mando habría tenido conocimiento de señalamientos relacionados con el huachicol desde 2024.
La defensa, llevada por su abogado Epigmenio Mendieta, también cuestionó las fechas planteadas por la FGR para ubicar a Farías dentro de la organización que presuntamente encabezaba su hermano Manuel Roberto. Los abogados sostienen que la Fiscalía no ha explicado con claridad cuándo habría ingresado Fernando Farías a esa estructura ni ha acreditado que fuera líder de la misma.
La postura de Farías contrasta con la acusación de la Fiscalía, que lo señala como integrante de una estructura dedicada al contrabando y distribución de combustible. La propia fiscal general, Ernestina Godoy, ha informado que la investigación continúa y que se han obtenido nuevas evidencias y órdenes de aprehensión contra personas vinculadas con la red.
El dato que ahora adquiere especial relevancia es que la Secretaría de Marina lo había separado definitivamente de sus filas el 16 de abril de 2026, siete días antes de su detención en Buenos Aires, Argentina. Con esa resolución administrativa perdió el grado de contralmirante, el derecho a portar el uniforme y las prerrogativas correspondientes a su condición militar.
La baja fue independiente del proceso penal que hoy enfrenta, por lo que no implica por sí misma una declaración de culpabilidad.
Pero coloca una pregunta inevitable en el centro del caso: ¿qué sabía la Marina sobre las denuncias que Farías afirma haber presentado, cuándo lo supo y qué ocurrió dentro de la institución antes de que el entonces contralmirante terminara fuera de sus filas?
Farías llegó a la Armada a principios de la década de 2000 y ocupó diversos cargos, entre ellos posiciones relacionadas con inteligencia naval, control de personal, inspección y contraloría. Su trayectoria terminó con el grado de contralmirante del Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor.
El proceso judicial todavía no concluye; este jueves 27 de agosto, la jueza deberá determinar si existen elementos suficientes para vincularlo o no a proceso por los delitos que le atribuye la FGR.
El caso, sin embargo, ya dejó de ser únicamente la historia de un alto mando acusado de participar en una red de contrabando de combustible. Ahora también está sobre la mesa qué se denunció dentro de la Marina, quién recibió esas advertencias y qué hizo la institución con esa información.








