
La temporada más dulce del desierto: llegan las pitayas a Sonora
Por La Frida Soprano
En Sonora hay señales que anuncian la llegada del verano mucho antes de que el termómetro rebase los 40 grados. Una de ellas aparece sobre los cerros y entre los cactus: las pitayas.
Cada año, entre junio y julio, este fruto silvestre de intenso color rojo, morado o amarillo se convierte en protagonista de una tradición profundamente arraigada en la cultura sonorense.
Familias enteras salen al amanecer rumbo a los cerros para recolectarlas, compartirlas y disfrutar de un sabor que para muchos representa la infancia y la convivencia con la naturaleza.
La pitaya nace de diversas especies de cactáceas del desierto sonorense y su cosecha depende de factores como la temperatura y las lluvias registradas durante los meses previos.
Municipios como Ures, Aconchi, Rayón, Arizpe y comunidades de la región del Río Sonora son reconocidos por la abundancia de este fruto durante la temporada.
Además de su sabor dulce y refrescante, la pitaya es apreciada por su aporte de fibra, antioxidantes y vitaminas. Consumida fresca, en aguas, mermeladas o postres, forma parte de la gastronomía regional y representa una actividad complementaria para algunas familias que encuentran en su venta un ingreso adicional durante estas semanas.
Más allá de sus propiedades, la pitaya es un símbolo de identidad, y es el recordatorio de que el desierto también florece, alimenta y sorprende.
En medio del calor intenso, este pequeño tesoro silvestre vuelve a reunir a generaciones alrededor de una costumbre que se resiste al paso del tiempo.
Porque en Sonora, cuando llegan las pitayas, no solo comienza una temporada de cosecha: comienza una de las tradiciones más queridas del verano.
Agua de Pitaya Tradicional (Estilo Mexicano)
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- 500 g de pulpa de pitaya (sin cáscara)
- 1 litro de agua
- Jugo de 2 a 3 limones
- 1/2 taza de azúcar (o al gusto)
- Hielo al gusto
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- Pela y corta: Retira la cáscara de las pitayas y corta la pulpa en trozos medianos.
- Licúa: Coloca los trozos de pitaya, el jugo de limón, el azúcar y un chorrito de agua en la licuadora. Procesa hasta obtener una mezcla suave.
- Mezcla: Vierte la mezcla en una jarra, agrega el resto del agua y revuelve bien.
- Sirve: Añade abundante hielo y refrigera hasta el momento de servir.









