SI LA MITAD de los ciudadanos mexicanos continúan mostrando apatía por acudir a las urnas electorales y votar para decidir el futuro de México, se reconfirmará aquella máxima de “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”.
BUENO, según lo ha expresado, Alfonso Durazo Montaño mantiene el deseo de seguir adelante en su cargo de Gobernador de Sonora porque además, “disfruta de los problemas que se generan en el Estado”.
LUEGO de episodio electoral Coahuila-Estado de México, el escenario obliga a acelerar los trabajos para estar en la pista de carreras del 2024, con miras a ganar la Presidencia de la República.
EL INSTITUTO Nacional Electoral (INE) dio a conocer anoche en un comunicado, que su puesta en práctica del programa de resultados electorales preliminares en el Estado de México, mostró una participación de entre el 48 y 50 por ciento del total de electores en esa entidad.
La reacción del Presidente López Obrador sería impensable. Si así, con los golpes que le ha propinado la Suprema Corte de Justicia de la Nación, su desquiciamiento ha sido inocultable en el púlpito mañanero, un golpazo de esa magnitud podría llevarlo hasta los extremos.
YA SON VARIAS las empleadas y empleados de dependencias estatales, que se están quejando por la manera tan indigna en la que, por oficio, la Secretaría de la Contraloría del Gobierno de Sonora los está sujetando a un interrogatorio que ha denominado “Examen de control de integridad”.
VAYA QUE CAUSÓ un gran dolor en el ego presidencial, la acción de los miles de manifestantes que se atrevieron a retirar a los “morenistas” que durante varias semanas se han dedicado a insultar a la ministra presidenta de la Corte, Norma Lucía Piña.
LAS INTENCIONES presidenciales de instalar un régimen de corte “populista” o “socialista del siglo XXI”, no resultan ser ninguna novedad para muchos de nosotros en este país.