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Carteros entre recortes y condiciones deplorables: Agoniza Correos en Sonora

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Por Rigo Gutiérrez E.

Junto a la puerta de la oficina postal de la Colonia Piedra Bola está colgada una lona. “Estamos viviendo condiciones laborales indignas”, anota de entrada el reclamo de los trabajadores postales de Sonora. “En reiteradas ocasiones hemos tenido que comprar llantas, cámaras, reparar vehículos oficiales y cargar gasolina con nuestros propios recursos e incluso usar nuestros propios vehículos para cumplir con nuestro trabajo ¡Esto es un abuso!”, denuncian en el mensaje.

Al otro lado de la puerta de acceso se observan cuatro puntas de acero que sobresalen de la pared. “Ahí estaba una placa que decía la fecha en que inauguraron esta oficina, pero se la robaron”, nos platica un empleado.

“Primera Plana” recorrió esta sede postal que data al menos de hace 40 años. Por fuera apenas se sostiene un anuncio roto y sucio, que presagia lo que el usuario verá al interior. Paredes grisáceas y resquebrajadas. El techo humedecido cayendo a pedazos. Paquetes apilados. Al fondo los carteros hundidos en pilas de papel que lucen desordenadas. El viejo aparato de refrigeración emite más ruido que aire. En el mostrador una pequeña ventanilla metálica con la leyenda “CARTAS” (depósito que tiene años sin recibir correspondencia). Es como transportase en el tiempo a mediados del siglo pasado.

“Estamos escasos de personal, no nos damos abasto y tenemos que sacar la carga de trabajo así”, nos confiesa un empleado.  

Recuerda que hace casi 20 años comenzó como cartero; un oficio que le llena de gusto. En esa oficina recorren todas las colonias del sur y poniente de la ciudad. En moto, bicicleta y a pie. Conocen las calles, los atajos, y a los perros más ladradores.

Y es que es un oficio de riesgos. 

Pero para los carteros no hay más amenaza más grande que la del abandono institucional. Es por eso que a nivel nacional el sindicato de carteros tenía previsto estallar una huelga nacional para este día primero, sin embargo, se pospuso para el 28 de mayo.

Según declaraciones a medios de Manuel Fermín Acevedo, dirigente Sindicato Nacional de Trabajadores del Servicio Postal Mexicano “Correos de México”, desde 2018 el Gobierno Federal les debe 2 mil 500 plazas. De un total de 10 mil trabajadores 6 mil 931 son de reparto, que a nivel nacional son insuficientes para cubrir las 32 entidades.

 

Cada vez menos personal  

El año pasado en Sonora cerraron dos oficinas postales y actualmente se cuenta con 56 sucursales activas, según datos obtenidos por “Primera Plana” vía solicitudes de Transparencia. 

Para toda la entidad cuentan con 323 empleados (287 son de base y 36 de confianza). La capital sonorense es donde se concentran más trabajadores, con 109 en total. 

Pero de acuerdo al historial de los informes en poder de este semanario, en los últimos años ha ido disminuyendo el personal. Y aunque han intentado reponer personal, a decir de los empleados es insuficiente. 

En 2020 contaban con 337 empleados en total; en 2021 bajó a 320; al siguiente año reportaron 311 trabajadores; en 2023 cayó hasta 306; en 2024 había 308; y en 2025 cuentan con 323 (dato más actualizado). 

 

¿Qué hacen los carteros actualmente?

Le preguntamos a los carteros si la gente todavía sigue mandando cartas vía Correos. La respuesta fue clara: ya no se usa como antes, lo cierto, según detallan, la función actual va más como una oficina de paquetería y entrega de recibos como de la CFE o de bancos. 

Con un poco de nostalgia confirma que todavía hay escuelas primarias donde los maestros les piden a los alumnos usar el Servicio Postal y los chicos acuden a esas instalaciones, para cumplir con la tarea. 

Pero más allá de eso, los números internos de Correos de México confirman que todavía tienen actividad. 

De acuerdo a información solicitada por este Semanario a la dependencia, consignan que en las oficinas adscritas a la Gerencia Postal Estatal de Sonora en todo el 2020 manejaron 1 millón 675 mil 148 piezas (*incluyendo cartas, paquetes, impresos); en 2021 fueron 5 millones 289 mil 794 piezas; para 2022 alcanzaron a manejar 5 millones 799 mil 815 piezas; en 2023 reportaron 6 millones 930 mil 892 piezas; en 2024 se les disparó a 7 millones 144 mil 223 piezas; y el año pasado reportaron 6 millones 703 mil 312 piezas, hasta el mes de noviembre. 

Como se puede observar, mientras la carga de trabajo se incrementó ligeramente, el personal no aumentó. 

 

Terminan pagando gasolina de su bolsa

Una de las principales exigencias de los trabajadores tiene que ver con los salarios. Mientras el salario mínimo general alcanza los 315.04 pesos diarios, algunos carteros perciben apenas 236 pesos al día.

Pero además la dependencia federal no les proporciona las herramientas mínimas para su trabajo, como es el caso de la gasolina; comentan que apenas les destinan 500 pesos al mes por trabajador, para hacer recorridos de cientos de kilómetros. Terminan cargando el combustible de su bolsa. 

Por si no fuera poco, cuando las motos sufren alguna avería mecánica, los mismos carteros compran las refacciones.

Sin embargo, la Gerencia Estatal cuenta con un presupuesto asignado para operaciones. De acuerdo a lo reportado por Correos en informe vía Transparencia, entre 2020 y 2025, recibieron presupuesto por poco más de 39 millones de pesos.

En 2020 le etiquetaron recursos para operar todo el año por el orden de los 6 millones 871 mil pesos; en 2021 lo recortaron a 5 millones 490 mil pesos; en 2022 fue 5 millones 937 mil pesos; en 2023 un ligero incremento a 6 millones 310 mil pesos; en 2024 les etiquetaron 6 millones 772 mil pesos; y hasta noviembre del año pasado reportaban tener asignado presupuesto por 7 millones 735 mil pesos.

En cinco años incrementaron cinco veces la carga de trabajo, les recortaron personal, pero apenas les aumentaron presupuesto.

Y así como establecen en su queja pública, es la muestra clara de que sufren el “abandono institucional”. 

El conflicto laboral con el estallamiento de la huelga de los carteros a nivel nacional ya está tocando la puerta.

 

El servicio de entregas no está muerto 

Paradójicamente, un estudio que recientemente presentó “IMARC Group”, una consultora de mercados, señala que el área de la mensajería, paquetería y envíos exprés en México está en crecimiento. 

Tan solo el año pasado el tamaño del mercado alcanzó los 6.6 mil millones de dólares y según sus pronósticos para el 2034 se espera que llegue a los 12.3 mil millones de dólares. 

La clave del crecimiento, según establece el reporte, está “impulsado principalmente por el rápido crecimiento de la industria del comercio electrónico”. Es decir, lo relacionado con las compras en línea (e-commerce).

Anotan que por el lado de las empresas, la automatización en los almacenes y el despliegue de software de optimización de rutas será esencial para lograr los objetivos de velocidad y eficiencia. En el caso de las pequeñas empresas, el volumen de paquetes aumenta debido al comercio social en plataformas como Facebook o WhatsApp.

En suma, existe todo un mercado demandando servicio de entrega. Sin embargo, Correos de México es como la oficina de la Piedra Bola, una pequeña cápsula del tiempo estacionada en los ochentas, sin que nadie se preocupa por rescatarla.